Día del Gamer: ideas para armar tu computadora para juegos

Jugar ya no es un entretenimiento para unos pocos: es un fenómeno global que alcanza a más de la mitad de la población mundial con acceso a Internet. Según datos de Newzoo, en 2025 hubo alrededor de 3600 millones de jugadores en todo el mundo, un 4,4% más que el año anterior. De ese universo, unos 936 millones juegan en PC, aproximadamente uno de cada cuatro gamers, y la comunidad de jugadores de computadora mantiene una tendencia de crecimiento que podría llevarla a superar los 1000 millones en los próximos años. Las cifras ayudan a entender por qué cada 29 de agosto se celebra el Día del Gamer, una fecha que reconoce a una comunidad que hace tiempo dejó de ser un nicho para convertirse en una de las expresiones culturales y tecnológicas más importantes del mundo. Los videojuegos hoy atraviesan generaciones, plataformas y presupuestos: se juega desde un celular, una consola o una computadora, tanto de manera casual como competitiva, y alrededor de esta actividad se construyó un enorme ecosistema que incluye hardware, streaming, deportes electrónicos, creación de contenido y nuevas tecnologías. El fenómeno también está cambiando la forma en que jugamos y consumimos videojuegos. El Gaming Report 2026 de Bain & Company, basado en una encuesta a más de 5300 jugadores, señala que el 86% de los gamers adolescentes gastan dinero todos los meses en videojuegos, frente al 36% entre los mayores de 60 años. Además, el 42% de los jugadores se siente más cómodo con la inteligencia artificial aplicada a los juegos que hace un año, porcentaje que alcanza el 59% entre los adolescentes. En este contexto, armar una PC gamer ya no se trata solamente de buscar potencia: también significa elegir cada componente de acuerdo con el tipo de jugador, los juegos y el presupuesto. Y en el marco del Día del Gamer, puede ser una buena oportunidad para repasar qué hace falta tener en cuenta a la hora de construir un setup capaz de acompañar una de las formas de entretenimiento más populares del planeta. Claves para armar una PC gamer desde cero Armar una PC gamer desde cero no significa necesariamente comprar todos los componentes de gama alta de una sola vez. El primer paso es definir cuánto estamos dispuestos a gastar y qué uso le vamos a dar al equipo. A partir de ahí, una estrategia inteligente es elegir una plataforma moderna que tenga varios años de vida por delante. En el caso de AMD, AM5 es una de las alternativas más interesantes, mientras que en Intel la plataforma actual de escritorio es LGA1851, utilizada por los nuevos Core Ultra 200S. La ventaja de apostar por una plataforma vigente es que, con el tiempo, podemos cambiar el procesador, sumar una placa de video o ampliar la memoria sin tener que reemplazar toda la computadora. “Cuando alguien arma una PC nueva, también conviene pensar cuánto recorrido quiere tener para futuras actualizaciones”, recomienda Carlos Santabaya, Sr. Channel Manager de AMD SSA Componentes; ”en ese sentido, la plataforma AM5 incorpora tecnologías como DDR5 y PCIe 5.0, y AMD confirmó su compromiso con la plataforma hasta 2029, esto permite construir hoy una configuración acorde a las necesidades y al presupuesto, manteniendo margen para evolucionarla más adelante”. Una posibilidad muy interesante para reducir el gasto inicial es comenzar sin placa de video dedicada. Para eso hay que elegir un procesador que tenga gráficos integrados: en AMD, por ejemplo, los modelos terminados en “G”, como el Ryzen 5 8500G o el Ryzen 5 8600G, incluyen gráficos Radeon; el 8600G incorpora una Radeon 760M. En Intel hay que prestar atención a los modelos que incluyen Intel Graphics: por ejemplo, el Core Ultra 5 225 cuenta con gráficos integrados. ¿Y qué podemos jugar sin una placa de video? Mucho más de lo que podría pensarse, aunque con limitaciones. Los gráficos integrados permiten disfrutar de juegos competitivos y menos exigentes como League of Legends, Valorant, Counter-Strike 2, Fortnite, Rocket League o Minecraft, especialmente utilizando resolución Full HD y ajustando la calidad gráfica. En el caso de los Ryzen 8000G ($320.000), AMD incluso plantea estos procesadores como una puerta de entrada al gaming en 1080p, con la posibilidad de sumar posteriormente una GPU dedicada. Y ahí aparece una de las grandes ventajas de este planteo: la PC puede crecer con nosotros. Podemos comenzar utilizando los gráficos integrados y, cuando el presupuesto lo permita, instalar una placa gráfica dedicada de Nvidia o Radeon. De esta manera, el salto de rendimiento puede ser enorme sin necesidad de cambiar procesador, memoria, almacenamiento o gabinete. Sin embargo, si cuadra dentro del presupuesto, podemos adquirir una sin incurrir en altos costos. Una buena opción es la nueva GPU Radeon RX 9050 (ronda los $750.000), que trae las tecnologías gráficas más modernas a la gama de entrada, con lo que permite disfrutar de juegos actuales de una manera accesible y con buena calidad visual. Hernán Chapitel, director de Ventas para Latinoamérica de ASRock, destacA varios aspectos de este producto. “Como el miembro más reciente de la familia AMD Radeon RX 9000, la RX 9050 también utiliza la arquitectura AMD RDNA 4, equipada con Raytracing de 3ra generación, hasta 16 unidades de cómputo RDNA 4, soporte para AMD HYPR-RX y otras funciones exclusivas de AMD de última generación. Además, es compatible con el conjunto más reciente de tecnologías AMD FSR Gaming, junto a especificaciones de punta como DisplayPort 2.1a, PCI Express 5.0 y hasta 8GB de memoria GDDR6” indica. Hay un componente que conviene pensar desde el primer día pensando en el futuro: la fuente de alimentación. Si sabemos que dentro de uno o dos años (y no ahora) vamos a incorporar una placa de video más potente, no tiene demasiado sentido comprar una fuente demasiado justa solamente para ahorrar dinero ahora. Una fuente de buena calidad, con potencia suficiente y margen para una futura GPU, puede acompañar varias actualizaciones de la PC. En otras palabras: es preferible que sobre potencia antes que quedarse corto. Una Corsair de 850W con certificación Gold puede rondar los $200.000. El gabinete también puede formar parte de la experiencia. Actualmente existen modelos relativamente económicos que incluyen varios ventiladores y ARGB, capaces de darle a la computadora una estética gamer muy atractiva sin que eso represente una parte importante del presupuesto. Eso sí: más importante que las luces es contar con un gabinete con buen flujo de aire, espacio para los componentes y posibilidades de expansión. Los precios van desde los $80.000. Donde definitivamente no conviene ahorrar demasiado es en la memoria RAM. Para una PC gamer nueva en 2026, 32 GB de DDR5 (desde $850.000) es una capacidad mucho más recomendable que los tradicionales 16 GB si queremos que el equipo tenga una vida útil prolongada. Además, utilizar dos módulos (por ejemplo, 2 X 16 GB) permite aprovechar el funcionamiento en doble canal y deja abierta la posibilidad de ampliar más adelante. Ojo que no solo la cantidad de memoria RAM es importante, sino también la velocidad. “En DDR5, cada salto de velocidad, por ejemplo, de 5600 a 6000 MT/s, y posteriormente a 6400 o 7200 MT/s, genera mejoras incrementales en el rendimiento. La magnitud de esa mejora depende mucho del tipo de uso, pero en determinados escenarios, como los juegos, puede traducirse en una ganancia de FPS y en incrementos de rendimiento que pueden ubicarse aproximadamente entre un 5% y un 7% por salto de velocidad”, detalla José Luis Fernández, gerente de Tecnología de Kingston para América Latina. Finalmente, tampoco es obligatorio comprar un monitor nuevo junto con la PC. Si ya tenemos uno Full HD, podemos utilizarlo perfectamente para comenzar y destinar el presupuesto a los componentes que realmente determinan el rendimiento. Más adelante, cuando llegue una placa de video más potente, podemos dar el siguiente salto: un monitor de mayor resolución, más frecuencia de actualización o tecnologías como FreeSync o G-Sync. La idea es que la PC se construya por etapas y que cada actualización tenga sentido, en lugar de gastar todo el presupuesto de una sola vez.Cuando el presupuesto no es un problema Si el presupuesto deja de ser una limitación, el armado de una PC gamer entra en otro terreno: ya no se trata de buscar la mejor relación precio/rendimiento, sino de elegir lo mejor disponible y construir una máquina capaz de mover prácticamente cualquier juego en 4K, con ray tracing y altas tasas de refresco. Y en 2026 hay componentes que llevan esta idea al extremo. En AMD, la elección más espectacular para un equipo de estas características es el Ryzen 9 9950X3D2 Dual Edition (899dólaress), un procesador Zen 5 de 16 núcleos que incorpora 3D V-Cache en ambos CCD y alcanza 208 MB de caché total. Es, además, una apuesta sobre la plataforma AM5, que permite combinarlo con memorias DDR5 y PCIe 5.0. Para acompañarlos, una placa madre de gama extrema tiene sentido no tanto porque vaya a entregar cientos de FPS adicionales, sino por sus posibilidades de expansión, alimentación, conectividad y almacenamiento. En AMD, dos auténticos “monstruos” son la ASUS ROG Crosshair X870E Extreme ($2.000.000 aproximadamente) y la MSI MEG X870E GODLIKE ($2.200.000 aproximadamente). La ASUS ofrece dos PCIe 5.0 x16, cinco ranuras M.2 y hasta 256 GB de DDR5; la MSI agrega conectividad 10 GbE, 5 GbE, Wi-Fi 7, USB4 y hasta cinco M.2 Gen 5 integradas, además de una tarjeta de expansión para sumar otras dos. German Loureiro, especialista técnico de Intel, sugiere “para el que anda un poco más holgado de presupuesto, la mejor opción es el procesador Intel Core Ultra 7 270K Plus (que ronda los $800.000), con 24 núcleos y frecuencias turbo aún más altas, ya que no hay juego, render o stream que se le resista. A eso, le completaría con unmotherboardd Z-890 (el Asus Rog Strix Z890-a ronda el millón de pesos), 32 GB de RAM (si el presupuesto lo permite) y un disco SSD de 1TB NVMe, lo que te per

Fuente: La Nación