A contramano de la crisis láctea, Cremigal recibe beneficios por una inversión de 2.800 millones de pesos, mientras anticipa una nueva planta y más incorporaciones

Durante su visita a General Galarza, una localidad del departamento de Gualeguay, en el sur entrerriano, el gobernador Rogelio Frigerio confirmó que la láctea Cremigal será una de las 165 empresas en adherir al RINI, el Régimen de Incentivo a Nuevas Inversiones creado específicamente en esa provincia.
La firma, que cuenta con una extensa trayectoria en el sector, fue incorporada a los beneficios de ese régimen por una inversión realizada en 2025: más de 2.800 millones de pesos que fueron destinados a obras y maquinaria para duplicar su producción de leche UAT a 240.000 litros diarios.
Específicamente, el salto tecnológico incluyó a envasadoras estériles de origen europeo para producir sachets de conservación prolongada y competir con el tetrabrik, aunque también se enfocó en la instalación de paneles solares en el predio, en el marco de un crecimiento que ha sellado en los últimos años.

Ubicada sobre la ruta 12, la planta de Cremigal acumula ya más de 35 años operando en el sector, desde que inició con la primera producción de quesos en 1990. Actualmente en manos de la familia Valenti, la empresa viene trabajando en un proceso de tecnificación durante los últimos años, que ahora busca continuar adhiriendo al régimen de inversiones entrerriano.
En 2021, de hecho, iniciaron un plan de 2,5 millones de dólares -acompañado por un crédito del BICE- para incorporar dos robots de envasado y paletizado y paneles frigoríficos. En aquel momento, procesaban más de 270.000 litros diarios y exportaban un 5% de su producción de leche y suero en polvo.
En el último ranking del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), Cremigal figura entre las 12 industrias que más leche reciben del país, con un promedio de 451.261 litros diarios para abastecer a un portfolio de más de 60 productos, entre quesos, leche fresca y en polvo, yogures, untables y dulce de leche.

En rigor, la resolución entregada por el gobierno entrerriano corresponde a una serie de proyectos realizados durante el 2025. La láctea amplió su capacidad de elaboración de yogur, incorporó una nueva línea de leche larga vida (UAT) en sachet con envasadoras europeas e instaló 1000 paneles solares. Actualmente, su cobertura con esa energía alcanza al 8,66% del consumo eléctrico anual.
Ahora, esas inversiones fueron formalmente incorporadas al RINI y podrán acceder a los beneficios fiscales previstos por el régimen creado por ley provincial. Este programa permite acceder a exenciones de hasta el 100% en Ingresos Brutos, Sellos, Automotor e Inmobiliario vinculados con la inversión, además de garantías del Fogaer, créditos con tasas bonificadas y prioridad en compras estatales. Los beneficios pueden extenderse por 15 años.
El de Cremigal es uno de los 165 proyectos ya aprobados que, aseguran desde la provincia, cuentan con más de 400.000 millones de pesos comprometidos.
Ercole Felippa, titular de la Industria Lechera, pregunta: “Tenemos la leche más barata del mundo y tenemos los productos lácteos más caros del mundo. ¿Qué pasa en el medio?”

En medio de las dificultades que atraviesa ese sector industrial, con casos paradigmáticos en toda la cuenca, Ignacio Valenti, referente de la compañía, confirmó que Cremigal prepara nuevos proyectos para el año que viene y se espera una mayor expansión.
Entre ellos, la instalación de una nueva planta de spray y otras inversiones productivas, pensadas también para incorporar nuevos operarios. El mes que viene, de hecho, planean sumar a otros 10 trabajadores a su planta de más de 140 empleados.
“Hay ganas de seguir creciendo, invirtiendo y apostando al país y la provincia. Seguimos generando puestos de trabajo, que es lo más importante”, remarcó.

Fuente: Bichos de Campo