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Nicaragua aprueba una reforma para excluir a opositores de las elecciones y EE.UU. llama a romper vínculos con la dictadura
MANAGUA.- La Asamblea de Nicaragua aprobó el martes una reforma constitucional que prohíbe la participación de opositores en las elecciones por solicitud del mandatario Daniel Ortega, una medida que generó este miércoles el pedido del gobierno de Estados Unidos a la comunidad internacional para que corte sus vínculos con la dictadura nicaragüense.La enmienda legislativa amplía el mandato presidencial de seis a siete años y excluye de los comicios a quienes participen en la planificación o ejecución de un “golpe de Estado”, a los “traidores a la patria” o a aquellos que soliciten “intervención militar” o “bloqueos económicos”. También contempla que las leyes extranjeras no tendrán efecto jurídico en Nicaragua.El presidente del Parlamento, Gustavo Porras, aseguró que las reformas fueron “aprobadas de forma unánime”, tras la votación general del articulado en una sesión especial celebrada frente a la catedral de León, 90 kilómetros al noroeste de Managua.La ampliación del mandato a siete años también regirá para las actuales autoridades. La reforma fue impulsada por Ortega el pasado 19 de julio durante el aniversario de la revolución sandinista y desató un amplio rechazo internacional.La segunda legislatura deberá ratificar la medida a comienzos de 2027, lo que se da por hecho.“Somos los nicaragüenses los que decidimos cuándo y cómo serán nuestras elecciones“, declaró Porras semanas atrás a medios afines al gobierno, y detalló que la iniciativa del mandatario se transformará en “leyes”.Ortega, un exguerrillero izquierdista de 80 años y su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, de 75 años, gobiernan con poder absoluto y un fuerte control sobre la sociedad, especialmente tras las protestas de 2018 cuya represión dejó más de 300 muertos, según cifras de la ONU.La pareja presidencial, en el poder desde hace casi dos décadas, considera que esas manifestaciones fueron un “intento de golpe de Estado” patrocinado por Estados Unidos, que tilda al gobierno de “dictadura”.El gobierno de Estados Unidos instó este miércoles a sus socios internacionales a detener de inmediato las operaciones “como de costumbre” con el gobierno de Nicaragua, dijo el secretario de Estado Marco Rubio en un comunicado el miércoles. Rubio instó a sus socios internacionales a romper las relaciones económicas con el país centroamericano porque “las dictaduras que niegan los derechos inalienables de sus ciudadanos no deberían disfrutar de los mismos beneficios económicos ni políticos”, que el resto de los Estados.Yesterday the Murillo-Ortega's National Assembly gutted what was left of Nicaragua’s democracy in the second constitutional rewrite in two years. The U.S. will implement measures at the next @OAS_official Foreign Ministerial to ensure our hemisphere stops business as usual with…— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) September 2, 2026El funcionario del gobierno de Donald Trump agregó que Washington sigue comprometido a abordar las violaciones de derechos humanos por parte del régimen. Por iniciativa de Estados Unidos, la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó hace dos semanas una reunión urgente de cancilleres, cuya fecha no ha sido definida, para debatir sanciones contra Nicaragua.“Esperamos que los ministros (...) puedan tomar decisiones individuales, colectivas, para castigar, para ejercer más presión sobre Nicaragua”, afirmó el pasado domingo el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, en una entrevista.A pesar de los anuncios y los pedidos de presión, Estados Unidos es el principal socio comercial de Nicaragua, que también recibe crédito de bancos internacionales y del FMI, por lo que la oposición ha pedido a la comunidad internacionales sanciones económicas.Ortega gobernó en la década de 1980 y volvió al poder en 2007, tras lo cual fue reelegido tres veces en cuestionados comicios. En los últimos, hace cinco años, encarceló a opositores y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) ganó ampliamente sin rivales.En 2024, una reforma a la Constitución amplió el período presidencial de cinco a seis años y elevó a Murillo, entonces vicepresidenta, al puesto de copresidenta.Además, aplazó para noviembre de 2027 los comicios que debían realizarse a finales de este año.“Aquí no volverá a haber elecciones... Jamás, jamás, jamás”, dijo durante el aniversario de la Revolución Sandinista que derrocó a la dictadura de Anastasio Somoza en 1979 y lo llevó por primera vez al poder.Durante ese evento, agregó que “aquí se acabó la historia de que los partidos puestos por los yanquis, puestos por los somocistas, volverán a llegar al gobierno”. Agencias AP, Reuters y AFP
Fuente: La Nación