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Oficial y confirmado: la CBP impondrá restricciones de viaje a pasajeros que lleguen desde estos 3 países a EE.UU.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) confirmó el 31 de agosto que continúan las restricciones de llegada a EE.UU. para los vuelos que transporten pasajeros procedentes de las zonas alcanzadas por la medida, debido al brote de ébola en curso. Las aeronaves solo podrán arribar a tres aeropuertos habilitados para realizar controles sanitarios reforzados.Restricciones de la CBP por ébola: qué viajeros quedan alcanzados por la medidaLa disposición de la CBP comprende a quienes hayan partido de la República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur, o permanecido en alguno de esos territorios durante los 21 días anteriores a su ingreso o intento de entrada al país norteamericano.La directiva establece que los vuelos alcanzados por estas restricciones deben aterrizar en terminales específicas, donde los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) concentran recursos para implementar medidas reforzadas de salud pública.Por lo tanto, el requisito también puede alcanzar a quienes arriben desde otra nación después de haber pasado por alguno de los tres países africanos dentro del plazo establecido. La condición se determina a partir del itinerario reciente del pasajero y no únicamente por el lugar de partida del vuelo. El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, ordenó su implementación como una medida preventiva frente al brote de ébola.La disposición de la CBP se complementa con otras restricciones sanitarias y no implica que todas las personas comprendidas por su definición estén autorizadas a viajar a Estados Unidos. Según los CDC, quienes hayan permanecido en la República Democrática del Congo durante los 21 días anteriores no pueden, como regla general, abordar vuelos comerciales con destino al país norteamericano. En cambio, los viajeros autorizados que estuvieron en Uganda o Sudán del Sur deben ingresar por los aeropuertos designados para someterse a controles reforzados.Ébola en EE.UU.: los tres aeropuertos habilitados para recibir vuelos alcanzadosTras la última modificación, las aeronaves alcanzadas por la disposición deben aterrizar en alguna de las siguientes terminales:Aeropuerto Internacional Washington-Dulles (IAD). Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta (ATL). Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York (JFK). En los tres establecimientos que permanecen activos continuarán los procedimientos de ingreso reforzados. Allí, las autoridades sanitarias concentran el personal y los recursos destinados a los controles de los viajeros comprendidos por la directiva.Restricciones de la CBP: qué tripulaciones y vuelos de carga quedan exceptuadosLa orden no se aplica a los miembros de las tripulaciones ni a los vuelos destinados exclusivamente al transporte de carga. En este último supuesto, no pueden viajar pasajeros ni personas ajenas al personal operativo.Las disposiciones continuarán activas hasta que sean reemplazadas, modificadas o revocadas por medio de una publicación en el Registro Federal. Las autoridades también podrán volver a cambiar la nómina de terminales habilitadas mediante un nuevo aviso oficial.Ébola en Estados Unidos: qué nivel de riesgo informan los CDCDe acuerdo con el informe de los CDC, actualizado el 31 de agosto, hasta esa fecha no se habían confirmado en Estados Unidos casos de ébola asociados con el brote. El organismo calificó como muy baja la probabilidad de que la enfermedad llegue a propagarse dentro del territorio nacional.Además, señaló que, incluso ante la eventual detección de un paciente infectado, el riesgo de transmisión también sería reducido debido a la capacidad del sistema de salud pública y a las medidas de prevención y control de infecciones. Los CDC indicaron, además, que el peligro general para la población y para los viajeros permanece bajo, aunque mantienen acciones dentro y fuera del país para evitar la importación del virus y reforzar la vigilancia sanitaria.
Fuente: La Nación