“Era de esperarse”: el trigo se desplomó US$12 tras una señal de Putin y el mercado argentino quedó bajo presión

El mercado internacional del trigo reaccionó con fuerza después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, planteara la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz con Ucrania. Los futuros del cereal en Estados Unidos y Europa registraron una fuerte caída y llegaron a retroceder casi US$12, luego de varias jornadas de subas. Las declaraciones fueron durante el Foro Económico Oriental se celebra cada año en la ciudad rusa de Vladivostok.La reacción de los precios estuvo vinculada principalmente con la expectativa de que una eventual negociación entre Rusia y Ucrania pueda reducir las tensiones que durante las últimas semanas afectaron la operatoria y la logística de exportación en el Mar Negro. La región es uno de los principales proveedores de trigo del mundo y cualquier cambio en sus flujos comerciales tiene impacto inmediato en las cotizaciones internacionales.“Se sabrá en unas semanas”: máxima expectativa en el corazón agrícola de los Estados Unidos por el estrés con el clima“El precio del trigo cae casi US$12 después de que Putin mencionara la posibilidad de un acuerdo de paz con Ucrania”, explicó a LA NACION Nehuén López, analista de mercados agrícolas de la corredora Grassi SA. Según señaló, los futuros del trigo en Estados Unidos y Europa “se desploman, retrocediendo desde máximos de varios años”, después de las declaraciones del mandatario ruso.Para López, el movimiento se produjo luego de un período de fuertes subas en los mercados de referencia y la toma de ganancia se concretó en el mercado fruto de los comentarios del mandatario ruso.“Es un buen momento”: invertirán US$100 millones para reactivar una histórica planta de molienda de girasolEste cambio de escenario para el mercado argentino es relevante porque durante las últimas semanas el trigo había incorporado una prima de riesgo asociada a las dificultades para comercializar y embarcar cereal desde el Mar Negro. Si esa tensión disminuye, parte de ese sobreprecio podría desaparecer.“Lo que está pasando hoy en el mercado de trigo era de esperarse. Esta corrección bajista se produce a partir de las declaraciones de Putin, principalmente, porque las subas que se habían generado en el cereal fueron consecuencia de la restricción de las exportaciones desde el Mar Negro”, señaló Lorena D’Angelo, analista de mercado de granos de AZ-Group.Según D’Angelo, los ataques registrados en la región ocasionaron un sobreprecio significativo en las cotizaciones internacionales. “Generaron en el mercado una prima de sobreprecio entre 25 y 30 dólares. Hoy, con esta expectativa de que pueda haber una solución puede llegar a bajar y repercutir en todos los precios del cereal y el trigo argentino no es la excepción”, explicó.El punto central para la Argentina es que la menor disponibilidad de trigo proveniente del Mar Negro había abierto oportunidades comerciales poco habituales para el cereal local. En particular, el país comenzó a competir en destinos que normalmente tienen una participación limitada o directamente no forman parte de los negocios habituales de esta época del año.“A partir de que no salían las exportaciones desde el Mar Negro, la Argentina empezó a tener mercados en esta época del año que habitualmente no tiene, como negocios de trigo a Indonesia y Tailandia, por ejemplo, cuando en este periodo del año lo único que queda para exportar de trigo y ser competitivo tiene como destino Brasil”, explicó D’Angelo.Ese cambio había significado una oportunidad para los exportadores argentinos, que encontraron una ventana para colocar cereal en mercados asiáticos a partir de las dificultades que atravesaban Rusia y Ucrania. Ahora, si la situación en el Mar Negro comienza a normalizarse, la competencia sobre el trigo argentino podría aumentar.“La prima de sobreprecio que estaba teniendo el mercado era como consecuencia de que en esta época del año las exportaciones rusas mensuales están entre 4 y 5 millones de toneladas y en estos meses no se daba ese volumen de exportación”, explicó la analista de AZ-Group.La reducción de los embarques rusos tuvo consecuencias tanto sobre el mercado internacional como sobre el propio mercado interno de ese país. D’Angelo detalló que Rusia estaba exportando entre 1 y 2 millones de toneladas, frente a los volúmenes habituales, lo que llevó a una acumulación de trigo.Rusia es un jugador determinante para el mercado mundial. Según D’Angelo, el país produce entre 89 y 90 millones de toneladas de trigo por año y destina al mercado externo entre 40 y 45 millones de toneladas. Por eso, cuando ese flujo se interrumpe, el impacto no queda limitado a los mercados internacionales.“Ese trigo que no está saliendo de Rusia genera presión también fronteras adentro de ese país”, señaló. En detalle, la acumulación de cereal también comenzó a provocar tensión de productores rusos, que ya habían cosechado y enfrentaban dificultades para almacenar y comercializar su producción.En ese contexto, ayer el gobierno ruso decidió suspender los Derechos de Exportación que se aplicaban al trigo. Para D’Angelo, la medida funcionó como una señal destinada a favorecer la salida del cereal y mejorar los precios que reciben los productores dentro del país.“Hoy la retención frontera adentro del trigo hace que se deprima mucho el precio doméstico y también el precio de exportación de origen Mar Negro”, explicó. Según agregó, el trigo proveniente de esa región llegó a ubicarse casi US$20 por debajo del cereal argentino.López también puso el foco en que el problema de las últimas semanas no estuvo necesariamente relacionado con una falta física de trigo a nivel mundial, sino con las dificultades para comercializarlo. “La zona del Mar Negro es clave en el suministro del trigo a nivel mundial. El problema que suscitó en las últimas semanas no fue en términos de volumen, sino en su comercialización”, señaló.La menor actividad de los principales puertos de Rusia y Ucrania había contribuido a sostener las cotizaciones. “Con la menor actividad de los principales puertos en Rusia y Ucrania, los precios tendieron a afirmarse”, explicó el analista de Grassi SA. Según indicó, la situación del Mar Negro explicó entre el 80 y el 90% de la suba del trigo durante el mes pasado. Por eso, una señal política que apunte hacia una eventual solución del conflicto tuvo una respuesta inmediata en los mercados. Sin embargo, todavía no hay una normalización de los flujos comerciales. Putin habló de la posibilidad de un acuerdo de paz, aunque reconoció dificultades para retomar las conversaciones. En paralelo, las exportaciones ucranianas se deterioraron: en agosto, los embarques de cereales y oleaginosas cayeron a 1,2 millones de toneladas, desde las 2,5 millones de julio, según la UGA (por sus siglas en inglés, Ukrainian Grain Association).En este escenario, la caída de US$12 registrada por el trigo debe interpretarse más como una reacción a las expectativas que como el resultado de un cambio efectivo en la disponibilidad mundial del cereal. “El mercado está reaccionando como consecuencia”, explicó D’Angelo.Pero advirtió que el movimiento puede profundizarse si las negociaciones avanzan, aunque también puede revertirse si las expectativas no se concretan. “Si efectivamente no se concretan en el corto plazo, el precio vuelve a retomar la tendencia alcista”, afirmó.Para el trigo argentino, una eventual recuperación de los embarques desde el Mar Negro podría reducir la prima que favoreció sus exportaciones y aumentar la competencia. Sin embargo, mientras persistan las dificultades logísticas, podrían mantenerse las oportunidades para el cereal local. “El problema sigue siendo la logística y cómo distribuir el cereal hacia el resto del mundo”, resumió López.

Fuente: La Nación