“Crece el valor de lo humano”: la paradoja de la adopción de IA en las empresas

La inteligencia artificial (IA) ya es una realidad dentro de miles de organizaciones alrededor del mundo. Ahora bien, ¿qué significa realmente estar preparados para trabajar con esta tecnología? Esa fue la pregunta que se abordó en Ready for AI ’26, un encuentro que reunió a ejecutivos de diferentes empresas en HIT Cowork para debatir los cambios estructurales y culturales que atraviesan las corporaciones hoy. “Se viene realmente un momento donde vamos a tener que reinventar hoja en blanco, hacer destrucción creativa”, disparó Sofía Geyer, fundadora y CEO The Human Lab Innovation Consulting, durante el comienzo de charla. Y remarcó la importancia del learning agility, es decir, desarrollar la capacidad de aprender y adaptarse rápidamente frente a escenarios de cambio. En esa línea, Jaime Díaz, cofundador de SELF AI, consideró que aspectos como la curiosidad y la adaptabilidad son clave no solo para medir la “AI Readiness” dentro de una compañía, sino también para transformar capacidades en “información concreta y utilizarla en procesos de selección, desarrollo y transformación de equipos”. “La humanidad históricamente ha crecido más y ha podido evolucionar de una mejor manera cuando, en los eventos más disruptivos, aprovechamos todas las tecnologías nuevas para crear y no para reducir”, reflexionó. Martín Gerding, Partner Page Executive, coincidió con esta mirada y agregó: “A medida que va creciendo la tecnología, crece el valor de todo lo que tiene que ver más con lo intrínseco humano, lo que se nos hace difícil explicar, lo que se nos hace difícil bajar a papel”. Cambio culturalLa adopción de esta tecnología implica no solo construir una nueva forma de trabajo, sino también una nueva cultura organizacional. “La primera barrera que tenés en cualquier organización es la cultura. La gente está acostumbrada a trabajar de una manera. Ahora tenés IA, democratización de la información y todos tienen acceso”, sostuvo Sebastían Caorsi, Transformation Lead de Sanofi. Bajo esa línea, Mariano Costa Naum, Head of People de HIT, destacó que la IA llegó para “reducir tiempos, liberar pasos y brindar eficiencia”: “Hay que abrir nuestra cabeza y convertir el rol repetitivo por una mirada mas estratégica. Pasar de lo reactivo a lo proactivo, de lo operativo a lo estratégico. Nos volvemos más valiosos para la organización y nos da más tiempo de calidad para enfocarnos en lo estratégico”.Por otro lado, Gerding analizó cómo la IA está modificando los perfiles que buscan las organizaciones y qué capacidades empiezan a diferenciar a los líderes. “En base a las entrevistas que tenemos con C-levels y dueños de compañías, más del 80% dice que para su vida personal lo usan perfectamente, pero cuando se habla de las organizaciones, cuesta. Más del 70% dice que a su compañía le cuesta muchísimo adoptar IA e IA generativa a su cultura organizacional”, profundizó.En ese sentido, señaló que las habilidades blandas cobran un rol esencial: “Hace años hablábamos de la experiencia y el CV, después de la mente digital y el manejo de datos. Hoy es más el líder aumentado, con curiosidad y capacidad de adaptarse”Además, deslizó que lo más importante en un líder es “inspirar a la gente y tirar abajo las resistencia que hay como grupo”. “Se está pidiendo mucho líder de transformación”, subrayó.Esta idea se ve incluso en gigantes tecnológicas, como Anthropic y OpenAI, donde “los roles más pedidos siguen siendo los más humanos”, aportó Díaz. En ese sentido, Francisco Bas, Country Lead de DXC, aseguró que los principales desafíos en esta nueva era tecnológica son la comunicación y la gobernanza tanto de datos como de IA. La jornada dejó una conclusión compartida: la preparación para la IA no es una casilla que se marca, sino una capacidad que las organizaciones deben desarrollar, medir y sostener en el tiempo.

Fuente: La Nación