José Luis Cabezas tendrá una calle con su nombre en la ciudad, a 30 años de su asesinato

La actual calle California, que atraviesa los barrios de Barracas y La Boca, pasará a llamarse José Luis Cabezas, en homenaje al fotoperiodista asesinado el 25 de enero de 1997 en Pinamar mientras trabajaba para la revista Noticias. La nueva denominación fue aprobada de manera definitiva por la Legislatura porteña durante la sesión ordinaria de este jueves, con 47 votos afirmativos y 12 abstenciones (estas últimas de La Libertad Avanza), y completa así el procedimiento de doble lectura previsto para los cambios de nomenclatura urbana.La iniciativa busca mantener presente la figura y el legado de Cabezas en un espacio estrechamente vinculado con su trayectoria profesional. Sobre la actual California funciona la redacción de Noticias, donde trabajaba el fotógrafo al momento de su asesinato, además de instalaciones del Grupo Perfil y de la Universidad del Sur de Buenos Aires (USBA), institución desde la que surgió originalmente la iniciativa. La propuesta fue impulsada originalmente por Rodrigo Lloret, director de Perfil y docente de la USBA, y luego tomada por el legislador Matías López (Vamos por Más). El expediente tuvo su primera sanción el 14 de mayo, cuando fue aprobado por unanimidad, y continuó su recorrido con la audiencia pública obligatoria. Tras esa instancia, en la que aparecieron objeciones de vecinos al cambio de denominación, la Legislatura avanzó con la segunda lectura y finalmente convirtió hoy el homenaje en ley.En sus fundamentos, el proyecto sostiene que Cabezas trascendió su condición de fotógrafo para convertirse en uno de los símbolos más perdurables del periodismo argentino y de la defensa de la libertad de expresión. Su asesinato, cometido después de que realizara la fotografía de Alfredo Yabrán que expuso públicamente el rostro de un empresario hasta entonces asociado al poder y al anonimato, es presentado como un crimen que buscó disciplinar a la prensa y sembrar miedo sobre quienes investigaban y difundían información.El texto recuerda además la reacción que despertó aquel crimen. Las movilizaciones de periodistas y ciudadanos que recorrieron el país bajo la consigna “No se olviden de Cabezas” transformaron esa frase en una expresión de la memoria colectiva. Impacto colectivo e institucionalA casi tres décadas del asesinato, el proyecto buscó trasladar aquel reclamo a un espacio cotidiano: que quienes circulen por la arteria, trabajen allí o estudien en sus instituciones encuentren en el nombre de la calle una referencia a una historia que forma parte de la vida democrática argentina.Para Lloret, la elección del lugar también tiene una dimensión personal e institucional. Antes de presentar la iniciativa en la Legislatura, explicó, consultó a los familiares del fotógrafo y obtuvo su autorización para avanzar con el homenaje. “José Luis Cabezas merecía esto”, sostuvo en declaraciones a LA NACION, al tiempo que remarcó que “la memoria va a seguir estando”.El impulsor también vinculó el proyecto con una preocupación que surgió de su actividad docente: el paso del tiempo y el riesgo de que una historia que marcó al periodismo argentino deje de ser reconocida por las nuevas generaciones. Según relató, en las aulas se encontró con estudiantes de alrededor de 20 años que no sabían quién había sido Cabezas. La cercanía del 30° aniversario del asesinato, que se cumplirá en 2027, terminó de darle impulso a una iniciativa.Desde la planta ubicada en California, recordó Lloret, se imprimieron y salieron durante años las ediciones de la revista. Entre ellas estuvo aquella que tuvo en su portada la fotografía de Yabrán tomada por Cabezas. Pocos días después del asesinato, el 31 de enero de 1997, Noticias publicó una tapa completamente negra, con la leyenda “Cabezas: Crimen mafioso”, una imagen que quedó asociada para siempre a la conmoción que atravesó al periodismo argentino.El camino parlamentario, sin embargo, no estuvo exento de discusiones. La audiencia pública realizada después de la primera sanción mostró que el reconocimiento a Cabezas era ampliamente compartido, pero que existían diferencias respecto de la manera de materializarlo. La mayoría de los vecinos que participaron rechazó modificar el nombre de la calle California y propuso alternativas como la colocación de un monumento, una placa, la creación de una plaza o la denominación de algún espacio relacionado directamente con el periodismo o la educación.La diferencia entre el homenaje y la herramienta elegida también quedó expresada este jueves en el recinto. La legisladora Sandra Rey, de La Libertad Avanza, explicó la decisión de su bloque de abstenerse. Señaló que la calle “siempre se llamó California” y destacó que allí se encuentran espacios considerados parte de la identidad barrial y porteña, entre ellos el bar notable El Progreso y uno de los grupos scouts históricos de la ciudad. “La Libertad Avanza no puede votar en forma afirmativa”, sostuvo, al argumentar que el cambio implicaría alterar una denominación con arraigo histórico.Al mismo tiempo, Rey reconoció el peso de la figura que motivó el homenaje. “El caso José Luis Cabezas fue tan emblemático y nos sacudió a todos los argentinos”, afirmó para argumentar que su bloque optaba por la abstención y no por el rechazo a la iniciativa.

Fuente: La Nación