Alan Chaves pone todo en juego: su chance mundial, su carrera y el prestigio familiar

No siempre el combate de un argentino en el exterior -sin compromiso mundialista- ocasionó tantas expectativas como en esta ocasión. Por consolidación de su imagen deportiva, por la situación y la necesidad política de nuestro boxeo y por la urgencia de recuperar un cinturón con todos sus valores.El invicto bonaerense Alan Chaves, segundo en el ranking liviano (OMB), es el hombre en cuestión. Boxeará este viernes aferrado a las presiones que implican asegurar una pelea titular quitándose del camino a su último “estorbo de campaña”: Erikson García, dominicano y zurdo como él, en un match de diez rounds que se llevará a cabo en el Newark Prudential Center, de New Jersey; un estadio que cobijó el despojo al chubutense Lucas Matthysse, ante el campeón estadounidense Zab Judah, hace dieciséis años y desata cierto resquemor cada vez que un compatriota asciende a ese cuadrilátero.La reunión comenzará a las 22 y será televisada por ESPN, y agregará también la reaparición del excampeón de los pesados Andy Ruiz, de Estados Unidos frente al gigante polaco Damian Knyba. Ruiz, recordado por noquear al inglés Anthony Joshua en 2019, no pudo reditar desde entonces actuaciones convincentes. A los 37 años, su campaña es un verdadero acertijo.Chaves: a un paso de Masson“Chaves es lo mejor del boxeo argentino y está a un paso de pelear con Abdullah Masson a la brevedad” De este modo el puertorriqueño Gustavo Olivieri, presidente de la Organización Mundial de Boxeo anticipó el camino hacia la corona del púgil de Santa Brigida, San Miguel.Zurdo, de buena línea, veloz y hábil en sus combinaciones ofensivas, Alan, de 25 años, representa a la tercera generación de una familia pugilística que tuvo en Rudecindo Chaves, su abuelo y primer cultor profesional en los años 70. Hijo del liviano Carlos Abel, sobrino de los campeones Ariel e Isamel y primo del ex campeón mundial Diego, Alan Chaves buscará sostener el brío de un apellido respetadísimo en el pugilismo nacional.Su KO sobre el mexicano Miguel Madueño, con un solo golpe de izquierda, el 25 de abril último en Las Vegas, sedujo por completo al ámbito estadounidense y a su copromotor inglés Eddie Hearn, presidente de Matchroom, la empresa que actualmente promociona sus peleas. Ganó sus 22 cotejos, 19 por KO.García, su rival, es un zurdo complicado. De 23 victorias, 14 por KO, y dos reveses. Es más alto, tiene experiencia en Norteamérica, pero no logró los objetivos esperados. Si bien venció a William Foster, sus derrotas ante Jorgan White, por KO, y ante Andrés Cortés, lo alejaron del primer nivel.El boxeo argentino sigue sumando oportunidades en el exterior. Ninguno decepcionó en los últimos meses, más allá de los resultados controvertidos.Los bonaerenses Adolfo Sosa y Francisco Verón junto a la tucumana Lucrecia Manzur potenciaron sus presentes con grandes actuaciones. Ahora es el tiempo de Chaves, quien tiene un agregado fundamental: la protección de los promotores, tal si fuese un salvo conducto “napolitano” en este tiempo en donde la ley del local y visitante define los combates. Mas allá de lo que –realmente- suceda en el ring, él posee el talento y el momento ganador para lucir y evitar todo este tipo de contratiempos tan frecuentes en las últimas semanas.

Fuente: La Nación Deportes