El abogado de Alejandro Stoessel aseguró que los padres de Tini están “muy mal anímicamente”

A más de una semana de que trascendiera el quiebre profesional entre Martina “Tini” Stoessel y su padre, Alejandro, la crisis familiar continúa sumando capítulos. La decisión de la cantante de finalizar el vínculo laboral con quien condujo su carrera desde sus comienzos y ordenar una revisión de su patrimonio instaló numerosos interrogantes. En medio de las versiones cruzadas, Agustín Rodríguez, abogado de Alejandro Stoessel, habló con LA NACION, confirmó que la documentación solicitada ya fue entregada y reveló el delicado momento anímico que atraviesan los padres de la artista. Durante cerca de 15 años, Alejandro Stoessel ocupó un lugar central en el crecimiento profesional de su hija. La acompañó desde sus primeros pasos en Disney, con el fenómeno internacional de Violetta, hasta su consolidación como una de las cantantes argentinas de mayor proyección internacional. Sin embargo, hace aproximadamente tres meses dejó de ser su representante y la administración de la carrera quedó en manos de un nuevo equipo. La reorganización profesional estuvo acompañada por una auditoría destinada a conocer en detalle la situación patrimonial de Tini y revisar las sociedades, los contratos y los ingresos vinculados a su actividad artística. En los últimos días circularon distintas versiones sobre lo que habría motivado ese relevamiento y sobre el alcance de las diferencias entre padre e hija. Algunas indicaban que la medida había tomado por sorpresa al productor. El abogado de la familia, sin embargo, negó ese punto.Ante la consulta de LA NACION acerca de si la decisión de realizar la auditoría había sido conversada previamente o si había sorprendido a los padres de la cantante, Rodríguez fue contundente: “Sí, estaba charlado”. De esta manera, buscó despejar una de las incógnitas surgidas alrededor del caso y dejó en claro que Alejandro Stoessel conocía de antemano la intención de su hija de revisar sus asuntos financieros.Rodríguez también brindó precisiones sobre el estado actual del procedimiento. Según explicó, Alejandro ya entregó la documentación que le había solicitado el apoderado de Tini y ahora permanece a la espera de una respuesta. “Está esperando la devolución del apoderado”, sostuvo. Por el momento, no trascendieron los resultados de ese análisis. Desde el entorno de Alejandro, en tanto, se insiste en que la auditoría debe entenderse como parte de un proceso de ordenamiento patrimonial y profesional. La cantante, que atraviesa una nueva etapa personal junto con Rodrigo De Paul, buscaría establecer con precisión cuáles son sus bienes y cómo se encuentran organizadas las estructuras comerciales construidas desde el inicio de su carrera. A pesar de ello, el final de la representación y el silencio de los protagonistas alimentaron las especulaciones acerca de una crisis que excedería el ámbito estrictamente laboral.En ese contexto, Rodríguez reveló que la familia analiza avanzar legalmente por la difusión de información relacionada con el caso. Consultado sobre la posibilidad de iniciar acciones contra los responsables de las filtraciones a la prensa, respondió: “Sí, estamos en eso”. Aunque no dio nombres ni precisó qué medidas podrían tomar, su declaración deja abierta la posibilidad de que el conflicto incorpore un nuevo frente judicial.El abogado también se refirió al impacto emocional que tuvo la exposición pública de la situación. Según afirmó, Alejandro y Mariana Muzlera, madre de la cantante, “están muy mal anímicamente”. Y están acompañados por su hijo, Francisco. La crisis adquirió una dimensión especialmente sensible debido a la estrecha relación que la familia mostró durante años. Alejandro no solo acompañó profesionalmente a su hija: también fue una figura fundamental en su vida personal, algo que la propia artista expresó públicamente en reiteradas oportunidades.Uno de los testimonios más contundentes de ese vínculo fue “Pa”, la canción que Tini le dedicó después del grave problema de salud que él atravesó en 2022. En el tema, incluido en el disco Un mechón de pelo, la intérprete reconstruyó la angustia que sintió frente a la posibilidad de perderlo y recordó distintos momentos compartidos desde su infancia. Por eso, las noticias sobre el actual distanciamiento causaron sorpresa entre sus seguidores.Mientras sus abogados revisan la documentación, la cantante continúa con sus compromisos artísticos. Esta semana se presentó en Guadalajara, México, donde se mostró emocionada por el recibimiento de sus fanáticos, aunque evitó hacer cualquier referencia explícita al conflicto familiar. Alejandro y Mariana también optaron por el silencio público y delegaron las respuestas en su representante legal.Por el momento, no existe una denuncia entre las partes. La documentación ya está en poder del apoderado de la cantante y Alejandro Stoessel aguarda sus conclusiones. Mientras tanto, la familia estudia acciones por las filtraciones y procura transitar, lejos de la exposición, una crisis que combina vínculos afectivos, decisiones profesionales y un patrimonio construido a lo largo de 15 años.Informe de Nieves Otero

Fuente: La Nación