Cómo anda y cuánto cuesta este nuevo SUV chino híbrido de mecánica poderosa y 900 km de autonomía

La llegada de nuevas marcas chinas está modificando rápidamente la oferta de vehículos en nuestro mercado. Ya no se trata solamente de modelos que vienen para competir por precio —como sucedía años atrás—, sino de productos que empiezan a plantear una discusión diferente, relacionada con el equipamiento, la tecnología y, sobre todo, la relación entre lo que ofrecen y lo que cuestan. En ese contexto aparece el Dongfeng Mage, un SUV compacto (segmento C) que apuesta por una mecánica híbrida y por un importante despliegue tecnológico. Llega importado del gigante asiático y en un solo nivel de equipamiento. Estas fueron nuestras impresiones. El diseño es quizás lo menos llamativo de este Mage. No porque esté mal, sino porque tiene un enfoque que está en línea con las tendencias actuales: una silueta voluminosa y estilizada, mucho juego de formas y dimensiones de las más amplias del segmento (4,65 m de largo, 1,905 m de ancho y 1,63 m de alto, con una distancia entre ejes de 2,775). Eso sí, exhibe algunos recursos interesantes que sirven para diferenciarlo y que se ven especialmente en el frente, con el capot con facetas bien marcadas, la gran parrilla en forma de V con una mixtura de elementos y materiales, faros muy finos (toda la iluminación es en LED) unidos por una tira lumínica, y las tomas de aire que tienen un borde cromado abajo. Otros detalles destacados son la pintura bitono (en nuestro caso, blanco y negro), las manijas de puertas ocultas, las grandes llantas de 19”, las barras de techo en negro piano, la línea de cintura perfilada, el gran alerón trasero y las aristas que recorren la carrocería y ayudan a crear un juego de luces y sombras. Una particularidad: en el frente se destaca la palabra Aeolus (iluminada), denominación que Dongfeng usa en China para su línea de SUV. El interior sigue una receta que ya es habitual entre los modelos del gigante asiático: mucha tecnología, superficies cuidadas y una importante presencia de pantallas. Y también con un planteo bastante conocido: pequeño tablero digital de 10,25”, gran pantalla central de 13,2” (desde la cual se controla no solo la parte multimedia sino todas las funciones del vehículo) y muy pocos controles físicos. Hay, asimismo, algunos toques modernistas, como el volante multifunción estilo gamepad (truncado abajo) y la selectora de marchas Crystal Paddle (cortita y con tramos transparentes). La calidad general del vehículo es realmente muy buena, tanto por los materiales utilizados como por la sensación que transmite el conjunto. Además, el espacio interior es enorme y pueden viajar cinco adultos cómodos. La posición de manejo se encuentra fácil, la butaca del conductor ofrece regulación eléctrica, ventilación y calefacción (esta última función es la única disponible para el asiento del acompañante, que también cuenta con ajuste mecanizado) y la visión hacia el exterior es óptima. El equipamiento es uno de los puntos fuertes del Mage: revestimientos en ecocuero, cargador inalámbrico de 50 W, techo panorámico, climatizador automático con salidas para las plazas traseras, portón trasero eléctrico, cámara 360°, sensores de estacionamiento delanteros y traseros y más. Otro aspecto en el que el Mage sobresale es el de la seguridad. A los controles electrónicos habituales (de estabilidad y tracción), 6 airbags, frenos con ABS y EBD, anclajes Isofix, etcétera, añade un paquete de ADAS bastante completo: alerta de colisión frontal, frenado autónomo de emergencia, control de velocidad crucero adaptativo con función Stop & Go, alerta y asistencia de mantenimiento de carril, asistencia para embotellamientos, monitor de punto ciego, alerta de tráfico cruzado trasero y detector de presión de neumáticos. Mecánica que no defrauda Este Dongfeng utiliza la tecnología híbrida denominada MachPower compuesta por un motor naftero de 4 cilindros en línea, 16 válvulas y 1.5 L con turbo e inyección directa, que produce 201 CV y 31,1 kgm (305 Nm) desde las 3000 rpm, al que se suma otro eléctrico que genera 67 CV y 26,5 kgm; combinados dan 292 CV y 57,6 kgm (565 Nm). La caja es una DHT de 4 marchas y la tracción es delantera. Son números importantes para un SUV de estas características, pero lo más interesante es cómo se traducen cuando estamos al volante: el Mage tiene mucha respuesta ante la demanda del acelerador y un rendimiento que realmente sorprende. No hace falta esperar demasiado para que el el combo propulsor-transmisión reaccione y, cuando se necesita potencia, la entrega con contundencia. Esa característica le da una personalidad bastante particular, porque estamos frente a un vehículo que prioriza el confort, pero sin renunciar al desempeño. Y eso, en un SUV de uso cotidiano, es una combinación que funciona muy bien. Además, permite seleccionar entre tres modos de conducción (Sport, Economy y Comfort) que adaptan ciertos parámetros para mejorar la experiencia conductiva. Las prestaciones son muy buenas: acelera de 0 a 100 km/h en 9,9 segundos, recupera de 80 a 120 km/h en 6,7 segundos y la velocidad máxima está limitada a 170 km/h. El sistema eléctrico se alimenta de una batería de iones de litio de 1,84 kWh que se va regenerando en las frenadas y desaceleraciones; la autonomía declarada por el fabricante es superior a los 1000 km. En cuanto a los consumos que medimos, en ciudad dio promedios de 4,6 L/ 100 km y en ruta a 130 km/h gastó 7,8 L/100 km. De ahí que la autonomía que alcanzamos fue de más de 900 km. Cómodo, silencioso y mullido, la puesta a punto está claramente orientada al bienestar a bordo y eso se percibe desde los primeros kilómetros: es un SUV que se siente agradable para utilizar en el día a día, con una marcha silenciosa y un reglaje de suspensiones que prioriza la comodidad de los ocupantes Dinámicamente se comporta muy bien, con mucho aplomo en rectas y algún pequeño rolido en curvas rápidas, algo típico en carrocerías de este tipo. El precio sugerido es de US$30.990.

Fuente: La Nación