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Amplia victoria de la ultraderecha en una elección regional de Alemania
MAGDEBURG.- La extrema derecha de Alemania reivindicó una victoria histórica este domingo en las elecciones de Sajonia-Anhalt, según sondeos a boca de urna realizados para la televisión pública, pero aún no se sabe si podrá gobernar esta región de la antigua RDA. Se trataría de un paso inédito en el país desde 1945.El partido Alternativa por Alemania (AfD), antimigrante y afín a los presidentes ruso, Vladimir Putin, y estadounidense, Donald Trump, les sacaba casi veinte puntos de ventaja en los sondeos a los conservadores del jefe del gobierno Friedrich Merz.Las encuestas a boca de urna realizadas para los canales ARD y ZDF otorgan a AfD entre el 44% y el 44,5% de los votos, muy por delante de los conservadores de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) (18,5%).Pero, aun así, no tenía asegurada la mayoría absoluta que le permitiría tomar las riendas de esa región de 2,1 millones de habitantes. Todo dependerá de cuántos partidos entren en el Parlamento regional.En un contexto de gran polarización de la opinión pública y de creciente inquietud entre la población extranjera, los colegios electorales abrieron este domingo por la mañana para que alrededor de 1,7 millones de electores de Alta Sajonia votaran.Según el último sondeo de la cadena pública ZDF, el AfD, liderado por Ulrich Siegmund, de 35 años, muy popular en las redes sociales, podría recabar hasta el 41% de los votos, es decir, casi el doble de lo que consiguió en 2021.En su bastión de Tangermünde, una ciudad de unos 10.000 habitantes, fue recibido cuando fue a votar por un centenar de simpatizantes suyos que gritaban su nombre con entusiasmo.Llegó al colegio electoral con su esposa, Julia, en una Simson, una motocicleta icónica de la antigua Alemania del Este, pintada con el color azul cielo propio de la AfD.Siegmund desea endurecer la política migratoria, eliminar la obligación de ir a la escuela y modificar la programación de la asignatura de historia en el colegio, en su opinión, demasiado centrada en la culpabilidad de la Alemania del III Reich.Además, ha recurrido a la baza de la nostalgia que sienten muchos de sus simpatizantes por la extinta RDA, al considerarse peor tratados que sus compatriotas del oeste de Alemania o que los migrantes.La antigua RDA, hoy una región poscomunista de Alemania, estuvo bajo influencia soviética y separada por el Muro de Berlín hasta la reunificación de 1990.“Durante mucho tiempo luché contra mí misma, pero ahora me digo que hay que darle una oportunidad” al AfD, declaró a la AFP Jutta Neumann, una jubilada de 84 años que solía votar a los socialdemócratas del SPD.“A mi modo de ver, son los únicos que hablan de paz. Los otros solo hablan de rearme”, apuntó Neumann, vecina de Magdeburgo, la capital regional.Cordón sanitarioHasta ahora, todos los partidos han descartado gobernar con la extrema derecha, salvo el BSW, cuyos miembros están divididos sobre este tema.Precisamente, sería ese cordón sanitario contra el AfD lo que podría garantizarle a Sven Schulze su permanencia en el poder, si se alía con otras formaciones.Sin embargo, entre los conservadores cada vez se escuchan más voces pidiendo un enfoque pragmático respecto al AfD, especialmente en las regiones: dejar fuera del poder a la extrema derecha después de estos comicios podría atizar las tensiones, ya altas, dentro del partido de Merz.Pero, aunque la AfD no logre la mayoría absoluta, “no creo que una coalición pueda, en cuatro años, cambiar el sufrimiento de la gente y su frustración”, vaticinó, pesimista, Marek, un estudiante de 25 años de Magdeburgo, opuesto a la AfD.
Fuente: La Nación