Natividad de la Virgen María: esta es su historia y la oración que hay que rezar para pedir su ayuda

La Natividad de la Santísima Virgen María se conmemora el 8 de septiembre de cada año. Es una de las fechas más importantes para la Iglesia Católica, que celebra la vida de la madre de Jesús, quien fue esencial en la historia del Mesías y cuyas vivencias sirven como lecciones para los fieles. Durante esta jornada, los creyentes asisten a misa, realizan rezos o incluso novenas para pedir la intercesión de la Santa Madre, demostrar su afecto o gratitud. La historia de la Natividad de la Virgen María La Natividad de la Virgen María es una celebración de especial importancia para la Iglesia Católica, que recuerda el nacimiento de quien fue la madre de Jesús. La festividad expresa la alegría de los creyentes ante la llegada al mundo de María, quien fue una pieza clave para la historia universal. Su natalicio significa para muchos, el primer paso de Dios para la salvación de la humanidad a través del Mesías.La jornada se determinó exactamente nueve meses antes de la festividad de la Inmaculada Concepción, que se lleva a cabo cada 8 de diciembre. La elección se debe al cálculo tradicional del tiempo de gestación. Los Evangelios no ofrecen información exacta sobre las circunstancias, lugar y momento de nacimiento de María. El Protoevangelio de Santiago menciona a sus padres Joaquín y Ana, pero sin especificar una fecha en singular.Luego de la Asunción de la Virgen, diferentes tradiciones incorporaron la iniciativa de honrar a la Santa Madre en su natalidad. Actualmente, esta jornada busca celebrar la vida de María y contemplar su papel dentro del plan de Dios. Su nacimiento es para la fe, motivo de esperanza y alegría por la llegada de quien sería la Santa Madre del catolicismo.Oración en la Natividad de la Virgen MaríaPadre Celestial, Tú has querido que en María se reflejase tu amor.¡Gracias por habernos dado una madre tan perfecta!Ella es para nosotros una nueva revelaciónde todos los tesoros de bondad que se encuentranescondidos en tu corazón paterno,nos muestras hasta qué punto Tú eres bueno y dulce en tu amor.Con su ternura y su solicitud, ella nos hace conocerel afecto delicado y vigilante que te une a Tí con nosotros,puesto que toda la fuerza de tu amor materno desciendea ella de tu corazón de Padre.En María no hay nada que no le haya sido dadoexpresamente por Tí: ella trae a nosotros tú imagen,nos hace descubrir tu rostro de amor.Sin el consuelo de su presencia y la continuidad desus atenciones, nos faltaría una de las pruebas másevidentes de que Tú estás continuamente cercano anosotros, para sostenernos, consolarnos, y protegernos.Su mirada bondadosa y su inmensa piedad paracon los pecadores, como somos nosotros, nos invitana creer que tu misericordia es inconmensurable y que no se deja vencer por la ingratitud y por la maldad.María nos muestra cómo Tú nos amas y nos impulsaa confiarnos completamente a tu amor.¡Te damos gracias porque te agrada manifestartey darte a nosotros a través de ella! Amén.

Fuente: La Nación