General
Las marcas rojas que ya pueden verse en distintos barrios porteños y anuncian un cambio en el transporte
Las obras para la llegada del TramBus empiezan a dejar una nueva marca sobre las calles porteñas. En distintos puntos del recorrido previsto para la primera línea, la T1, que conectará Nueva Pompeya con el Aeroparque Jorge Newbery, comenzaron a aparecer sectores de la calzada pintados de rojo. La demarcación forma parte de la infraestructura que acompañará al nuevo sistema de transporte eléctrico y permitirá identificar su traza.El color no es casual. Desde el Ministerio de Movilidad e Infraestructura de la ciudad de Buenos Aires explicaron a LA NACION que el rojo es el tono que identifica a los carriles exclusivos del transporte público porteño y que, para el TramBus, tendrá además una función visual a lo largo del recorrido.“En el caso del TramBus, se utilizará para identificar su traza a lo largo de los distintos subtramos que la componen”, indicaron desde la cartera.La aparición de la pintura, sin embargo, no significa que toda la traza vaya a tener exactamente la misma configuración. El recorrido atraviesa calles y avenidas con características diferentes y, por ese motivo, la solución prevista cambia según cada sector.La T1 tendrá alrededor de 20 kilómetros entre Nueva Pompeya y Aeroparque. Los vehículos circularán por carriles exclusivos y preferenciales, de acuerdo con las características de cada tramo. Parte de la infraestructura necesaria ya existe: de los 20 kilómetros del recorrido, cinco contaban previamente con carriles exclusivos para el transporte público, mientras que los restantes forman parte de las intervenciones previstas para el nuevo corredor.Prioridad para el transporte públicoLa pintura roja será solo uno de los elementos que diferenciarán el recorrido. “El recorrido, además, contará con paradores específicos, situados tanto en el centro de la calzada como en los laterales, y con semáforos observados, que le darán prioridad de paso”, señalaron desde el Ministerio de Movilidad e Infraestructura.La infraestructura no estará destinada exclusivamente a las unidades del TramBus. Según precisaron desde la Ciudad, también será compartida con otras líneas de transporte público que actualmente circulan por los distintos corredores alcanzados por el proyecto.El esquema de prioridad es uno de los componentes con los que el gobierno porteño busca reducir los tiempos de viaje. En las principales intersecciones, las unidades tendrán prioridad de paso mediante la coordinación de los semáforos. La estimación oficial es que el nuevo sistema permita reducir en alrededor de un 40% el tiempo necesario para completar el trayecto: un viaje que actualmente demanda aproximadamente una hora y 40 minutos en transporte público podría hacerse en cerca de una hora y cinco minutos con la T1.Las obras incluyen, además, 71 paradores distribuidos a lo largo del recorrido. De ese total, 35 estarán situados sobre las veredas y 36 en el centro de la calzada, con una separación promedio de unos 500 metros. Once serán considerados “icónicos” y estarán instalados en puntos de alta demanda o de combinación con otros medios de transporte.En agosto, la Ciudad había informado que 55 de esos paradores se encontraban en ejecución y otros 15 ya estaban terminados. El cronograma oficial fijó noviembre como plazo para completar la infraestructura y poner en funcionamiento el nuevo sistema.De Nueva Pompeya a AeroparqueLa T1 tendrá su cabecera sur en el Centro de Trasbordo de la avenida Sáenz, en Nueva Pompeya. Desde allí avanzará por Sáenz, Almafuerte, Diógenes Taborda, Caseros y la avenida La Plata. Luego atravesará sectores de Parque Chacabuco, Boedo, Almagro y Caballito.En Caballito, el trazado se dividirá según el sentido de circulación. Hacia el norte continuará por Rivadavia, Acoyte y Ángel Gallardo, mientras que hacia el sur utilizará Honorio Pueyrredón, Neuquén, Acoyte, José María Moreno y Formosa.Después avanzará por Villa Crespo y llegará al corredor de Juan B. Justo. Más adelante continuará por Intendente Bullrich y atravesará el área de Palermo antes de dirigirse hacia la Costanera Rafael Obligado y alcanzar finalmente el Aeroparque.El trazado permitirá combinar con las cinco líneas de subte —A, B, D, E y H— y tendrá conexiones o cercanía con estaciones ferroviarias de las líneas Sarmiento, San Martín y Mitre, además de vincularse con corredores de Metrobus.Las unidades serán 100% eléctricas y tendrán una autonomía mínima prevista de 270 kilómetros. La flota combinará vehículos de aproximadamente 12 metros, con capacidad para más de 70 pasajeros, y unidades articuladas de alrededor de 18 metros, preparadas para transportar hasta 120 personas.En hora pico está prevista una frecuencia de aproximadamente cuatro minutos. La proyección oficial es que, una vez que el sistema esté plenamente operativo, sea utilizado por unas 50.000 personas por día.
Fuente: La Nación