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Ceuta, la ley de nietos y un efecto inesperado: la inmigración sacude la estrategia electoral de Sánchez
MADRID.- Si alguien le hubiera pedido a Pedro Sánchez antes de empezar el verano europeo que eligiera un tema para comenzar su agenda preelectoral, sin duda hubiera elegido la inmigración, una de las banderas de su relato. La apertura del gobierno socialista frente a la llegada de población extranjera le permitió posicionarse durante el último año frente a los españoles como el líder del progresismo local y también lo enfrentó a nivel internacional frente a Donald Trump y otros líderes europeos como la italiana Giorgia Meloni, un papel añorado por el español. Pero la inmigración se transformó en un problema para el gobierno durante las últimas semanas desde el ingreso masivo de inmigrantes en Ceuta. La crisis se completó esta semana con el fallo judicial que le quitó el derecho a voto a quienes obtuvieron la nacionalidad española por la ley de nietos, otra iniciativa aprobada por los socialistas para los descendientes de españoles que huyeron en los años de la Guerra Civil. Los jueces hicieron propias las críticas de la oposición al advertir sobre una posible manipulación del censo electoral. Otro golpe al relato de Sánchez.Ceuta: el enclave de España en África que vuelve a estar en el focoLa resolución de la crisis en Ceuta, donde todavía hay al menos 5000 inmigrantes en las calles, será clave para saber si la visibilidad que tomó el fenómeno migratorio será un ancla electoral o una nueva oportunidad para Sánchez. Los analistas consultados por LA NACION están convencidos de que la inmigración puede tener un efecto bumerán, que puede terminar de sentenciar las posibilidades electorales del Partido Socialista (PSOE) o que le entregue la posibilidad al presidente español de potenciar la polarización con la ultraderecha. “Hay críticas obvias que se le pueden hacer al gobierno, especialmente por lo que pasó en Ceuta, pero no tengo claro que la inclusión de la inmigración como tema principal de la agenda política sea una carga para Sánchez. Llevar la discusión a ese terreno puede ser un arma de doble filo para la oposición”, explicó la socióloga María Miyar, directora de Estudios Sociales de la organización Funcas.La académica, experta en el estudio de los movimientos migratorios, describió la política española como “poco intervencionista” en comparación a sus vecinos europeos. “Tanto el Partido Popular (PP) como el PSOE han sido bastante laxos en su política migratoria (cuando estuvieron en La Moncloa), dejando que los flujos se autorregulen y sin controles estrictos sobre el ingreso de extranjeros”, argumentó.Oscar Martínez Tapia, profesor de Ciencia Política en la IE University, está convencido de que, pese a los problemas que le trajo la crisis en Ceuta y el revés judicial de la ley de nietos, Sánchez tomará a la migración como una de sus armas de campaña para movilizar al electorado progresista. “Es un tema que cala profundo en España, porque nosotros también hemos sido migrantes y eso está en nuestra memoria. Esto no es Alemania ni Francia. La mayoría de los migrantes son latinos, con quienes tenemos una afinidad cultural muy grande. Entonces, empujar la criminalización de los inmigrantes puede tener un efecto búmeran que movilice a la izquierda para ir a votar, que es el gran desafío de Sánchez en las próximas elecciones”, sostuvo el politólogo. El tema volvió esta semana a las tapas de los diarios cuando el Tribunal Supremo, la máxima instancia judicial del país, limitó el derecho a voto de los beneficiarios de la ley de nietos, una medida que afecta a casi dos millones y medio de personas que ya consiguieron o están en proceso de obtener la nacionalidad española, muchos de ellos argentinos. Los magistrados consideraron que la inscripción de estos ciudadanos en el censo electoral ocasiona “un peligro fundado, real y serio de afectar gravemente la objetividad y transparencia del proceso electoral”, lo que causaría “un daño irreversible a su rectitud”. La Argentina es el país que más solicitudes registró para obtener la nacionalidad española por la ley de nietos. Son 650.000 argentinos las que se registraron en los distintos consulados españoles para obtener el pasaporte europeo que, hasta la semana pasada, permitía gozar de los mismos derechos que una persona que había nacido en suelo español, como permanecer en Europa por tiempo indeterminado y trabajar, entre otras ventajas. Votar en las elecciones españolas ya no será, por ahora, una posibilidad. Desde Ceuta hasta Israel La resolución del conflicto en Ceuta será la primera prueba de fuego para Sánchez. Un mes después del ingreso masivo de inmigrantes africanos, al menos 5000 personas permanecen (los medios aseguran que superan los 10.000) en territorio español. Como los refugios públicos están colapsados, la mayoría duerme en la calle, lo que conspira contra una convivencia pacífica. Unos 2000 niños, muchos sin padres ni tutores, están en Ceuta a la espera de una resolución de su situación legal. El analista político César Calderón afirmó que, por ahora, Sánchez no ha salido mal parado por la crisis de Ceuta. “Las primeras encuestas que medimos indican que el PSOE mantuvo su cuota alrededor del 25% de intención de voto, lo mismo que tenía antes de este suceso”, aseguró el director de la consultora Red Lines. Y agregó que el panorama es todavía más incierto para el PP: “No tengo dudas de que la inmigración será una de las palancas que tendrá Sánchez para buscar contradicciones entre el PP y Vox. El PP no ganará ni un solo voto si se suma a este debate polarizado en un tema que domina la ultraderecha”.En su primera intervención pública después de la crisis, Sánchez eludió señalar al gobierno de Marruecos, pero culpó a las fake news viralizadas en redes sociales por cuentas vinculadas a Israel, Rusia y “la ultraderecha internacional”. Los españoles le dieron la espalda al relato socialista: el 90% de los consultados en una encuesta publicada la semana pasada en el diario El País le atribuyen responsabilidad al gobierno africano en la crisis de Ceuta. El presidente español tampoco se salvó de la baja nota por este asunto. “Sánchez tiene una idea clara: ir a contracorriente le sirve mucho. Le encanta el duelo Sánchez vs. Trump porque lo posiciona como el defensor de la socialdemocracia europea frente a la ultraderecha. Definitivamente le pone mucho. Y no lo va a desaprovechar de cara a las próximas elecciones”, sintetizó el profesor Martínez Tapia.
Fuente: La Nación