Los bancos esperan un leve repunte en la demanda para este cierre de año

Luego de largos meses en retroceso, los bancos esperan una muy leve y selectiva recuperación de la demanda de crédito del sector privado para esta parte final del año.Así lo reflejó la Encuesta de Condiciones Crediticias (ECC), un relevamiento trimestral que realiza el Banco Central (BCRA) para conocer las expectativas del sistema financiero, con datos cerrados al tercer trimestre. La muestra no solo consulta a las entidades sobre la demanda percibida, sino también sobre la esperada.La ECC del tercer trimestre muestra que el conjunto de los bancos participantes percibió una “significativa disminución de la demanda crediticia” por parte de las empresas, una tendencia generalizada, y un escenario de “neutralidad” en la demanda de préstamos en todas las líneas destinadas a los hogares. El diagnóstico coincide con el contexto recesivo de la actividad, del que incluso comenzaron a dar cuenta los datos oficiales.Sin embargo, para el último trimestre del año, y probablemente por cuestiones estacionales, las entidades detectan una expectativa de recuperación. “Se prevé un leve aumento en la demanda crediticia a nivel general de empresas. Esta tendencia se observaría en las grandes empresas, mientras que para las pymes se anticipa un escenario de neutralidad en la demanda de crédito”, señala el informe.En el caso de individuos y familias, también anticipan un repunte de la demanda de préstamos, básicamente en las líneas hipotecarias, las tarjetas de crédito y otros créditos al consumo.La previsión resulta coherente con la mejora de las condiciones y el abaratamiento del financiamiento para la vivienda, favorecidos por el esquema que permitió a los bancos competir por la captación de depósitos de la Anses a mediano y largo plazo. También inciden las mayores necesidades de financiamiento que enfrentan los hogares hacia cada cierre de año, ante el pico de gastos vinculado con las Fiestas y las vacaciones.Aun así, en el caso de los préstamos prendarios, los bancos creen que la demanda se mantendrá “sin cambios de magnitud”.Impulsada por una oferta y una demanda de crédito en franca recuperación, la economía local había iniciado a mediados de 2024 un proceso de reactivación sostenida que se extendió hasta mediados del año siguiente.Desde entonces, vale recordar, la suba de tasas que propició el propio Gobierno para combatir la dolarización preelectoral, en medio de un nuevo torniquete monetario, terminó por acelerar el deterioro de la calidad de la cartera crediticia. La irregularidad en los pagos ya había comenzado a manifestarse meses antes, como reflejo de los problemas laborales y de la caída de los ingresos disponibles.Meses después, la mora de los hogares alcanzó niveles máximos en 22 años, una situación que terminó por excluir a 5,8 millones de argentinos del universo de potenciales demandantes de crédito.

Fuente: La Nación