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Presiones políticas, impunidad y desinformación, los desafíos del periodismo en la segunda jornada de la SIP
BOGOTÁ, enviado especial.- Las presiones políticas contra los medios, la impunidad en los crímenes contra periodistas, las campañas de desinformación y el avance de la inteligencia artificial marcaron este viernes la segunda jornada de la 82ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que se desarrolla en la capital colombiana hasta este domingo.Los debates reunieron a directivos de medios y especialistas de las Américas para analizar las dificultades que enfrenta el periodismo independiente, desde los ataques del poder político y el avance del crimen organizado hasta los cambios tecnológicos que transforman la producción y distribución de noticias.Uno de los protagonistas fue Marc Lacey, director editorial de The New York Times, quien analizó la relación entre la prensa y el gobierno de Donald Trump durante una conversación moderada por Martha Ramos, directora editorial de Organización Editorial Mexicana y presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP.Lacey describió un escenario de confrontación más intenso que durante el primer mandato del presidente estadounidense. Según explicó, mientras que entonces muchas declaraciones del mandatario no llegaban a convertirse en decisiones concretas, ahora suelen traducirse en medidas gubernamentales. “Lo que dice Trump hoy debe tomarse en serio porque suele convertirse en acción”, afirmó.El periodista advirtió sobre los ataques contra los medios y las amenazas a las garantías constitucionales de libertad de expresión. También expresó preocupación por el funcionamiento de los mecanismos institucionales de control del poder político.El ejecutivo explicó que la dama gris de la prensa norteamericana fortaleció en los últimos años sus equipos legales para enfrentar litigios y reorganizó sus procesos editoriales para sostener una operación informativa permanente, con equipos en Nueva York, Seúl y Londres que mantienen la cobertura durante las 24 horas.Lo que dice Donald Trump hoy debe tomarse en serio, porque suele convertirse en acciónMarc Lacey, The New York TimesLacey también cuestionó la utilización de contenidos periodísticos para entrenar sistemas de inteligencia artificial. Recordó que el diario mantiene una demanda contra OpenAI por el uso de sus publicaciones sin autorización y advirtió sobre las consecuencias de estas prácticas para la sostenibilidad del periodismo profesional.La inteligencia artificial para investigarLa utilización de IA en las investigaciones periodísticas fue otro de los temas centrales. Ron Suskind, periodista ganador del Premio Pulitzer y fundador de Sourcebase.ai, mostró las posibilidades de estas herramientas para trabajar con grandes volúmenes de documentos, localizar información relevante y establecer conexiones entre datos y fuentes. Su presentación fue moderada por María Lorente, de la agencia AFP.Entre los ejemplos mencionó los archivos vinculados con Jeffrey Epstein, un conjunto de aproximadamente 3,5 millones de páginas que puede explorarse mediante preguntas para identificar relaciones y documentos relevantes. También recordó una investigación propia basada en 19.000 documentos internos del exsecretario del Tesoro estadounidense Paul O’Neill. Una búsqueda que entonces le llevó seis meses podría realizarse hoy en mucho menos tiempo.Suskind destacó que los resultados deben contar con referencias a los documentos originales para que los periodistas puedan verificar cada hallazgo. La tecnología permite acelerar las búsquedas, pero no reemplaza el criterio profesional ni la responsabilidad editorial.La impunidad comienza con las amenazasLas dificultades para ejercer el periodismo en América Latina ocuparon el panel “Crímenes sin justicia: la impunidad que amenaza al periodismo”. Participaron Sofía Jaramillo, directora ejecutiva de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), de Colombia; Adriana León, directora de Libertades Informativas del Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS), de Perú, y Pedro Vaca, exrelator especial para la Libertad de Expresión de la CIDH. Moderó Roberto Rock, director de La Silla Rota y expresidente de la SIP.Jaramillo advirtió que en Colombia un periodista recibe amenazas, en promedio, cada dos días, y que muchas nunca son investigadas. Mencionó el caso de Rafael Moreno, asesinado en 2022 después de denunciar cerca de 40 amenazas relacionadas con sus investigaciones sobre corrupción. Colombia registra 172 periodistas asesinados desde 1977.León describió el avance del crimen organizado en Perú y sus efectos sobre el periodismo regional. “Nos hemos encontrado con periodistas que tienen información de enorme relevancia, pero no pueden publicarla porque tienen miedo”, afirmó. Y agregó: “Hace apenas unos días tuve que comprar tres chalecos antibalas para periodistas peruanos”.Vaca alertó sobre la estigmatización de la prensa desde el poder político. “Es un periodismo más solitario y mucho más expuesto”, señaló al referirse a los profesionales que trabajan lejos de las grandes ciudades. Los participantes coincidieron en que las amenazas no investigadas y la falta de protección estatal favorecen la autocensura y los silencios informativos.Desinformación y riesgos para la democraciaEl debate “Democracia, desinformación y plataformas”, moderado por Nicolás de Anchorena, del Grupo Clarín, reunió a Franco Piccato, director ejecutivo de Chequeado; José Luis Peñarredonda, editor del Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP); Ana Cristina Álvarez, editora de Breaking News de El Tiempo, y María Inés Salamanca, representante de ONU Mujeres en Colombia.Álvarez describió las campañas de desinformación durante los procesos electorales colombianos, especialmente los ataques contra la Registraduría Nacional. Advirtió que los contenidos falsos suelen concentrarse en los candidatos con mayor protagonismo y encuentran receptividad entre quienes buscan confirmar sus creencias previas.Peñarredonda propuso investigar la desinformación como un negocio: identificar quién encarga las campañas, cómo se financian y qué redes participan en su distribución. También planteó la necesidad de seguir los circuitos del dinero para comprender quiénes se benefician de estas operaciones.Salamanca alertó sobre la violencia digital contra las mujeres en política. Citó un estudio de ONU Mujeres realizado en Colombia con 3000 mujeres que habían sido candidatas: tres de cada cuatro sufrieron algún tipo de violencia durante sus campañas y dos de cada cinco víctimas afirmaron que no volverían a presentarse a una elección. También advirtió sobre la utilización de IA para crear videos manipulados e imágenes sexualizadas de candidatas.Piccato cuestionó la falta de transparencia de los mecanismos de moderación de las plataformas. “Las redes sociales son infraestructura privada donde circula discurso público”, afirmó. También advirtió sobre los incentivos económicos que favorecen la circulación de contenidos engañosos y reclamó auditorías independientes y mayor participación de la sociedad civil, sin restringir la libertad de expresión.La confianza, el principal activo de los mediosLa relación entre los medios y sus audiencias fue abordada por Mirella Carnicelli, ejecutiva de The New York Times Licensing para América del Sur, quien analizó cómo los cambios en los algoritmos y la expansión de la IA obligan a revisar las estrategias de distribución de contenidos.“Depender de un algoritmo nunca fue una estrategia, ha sido una reacción”, afirmó al describir cómo los medios adaptaron sus contenidos a las sucesivas modificaciones de las plataformas.Según datos de Chartbeat citados durante su presentación, el tráfico que los buscadores derivan hacia los medios cayó un 40% en el último año. Las visitas provenientes de sistemas de inteligencia artificial todavía representan menos del 1% del tráfico total y no compensan esa pérdida.Los próximos 20 años no se van a decidir en Google ni en un chatbot. Se van a decidir en cada cosa que lleva nuestro nombreMirella Carnicelli, ejecutiva de The New York TimesCarnicelli propuso recuperar la relación directa con las audiencias mediante tres objetivos: ser encontrados, ser confiables y ser elegidos. También destacó la importancia de las marcas periodísticas consolidadas y las alianzas entre medios para fortalecer sus contenidos y propuestas de suscripción.“Los próximos veinte años no se van a decidir en Google ni en un chatbot. Se van a decidir en cada cosa que lleva nuestro nombre”, sostuvo al concluir.La segunda jornada de la SIP dejó planteado un desafío compartido: cómo sostener un periodismo independiente y económicamente viable en un escenario marcado por las presiones políticas, la violencia contra los periodistas, la desinformación y una transformación tecnológica que modifica la producción de noticias y la manera en que los ciudadanos acceden a ellas.Reconocimientos a la Fundación Gabo y a la Justicia de Costa RicaDurante la segunda jornada también se entregaron dos importantes distinciones institucionales de la SIP. La Fundación Gabo, creada por Gabriel García Márquez en 1994, recibió el Premio Gran Amigo de la Prensa 2026 por su contribución durante más de tres décadas a la formación de periodistas y al fortalecimiento del periodismo iberoamericano. Jaime Abello Banfi, director general y cofundador de la institución, recibió el reconocimiento de manos de Carlos Jornet, vicepresidente primero de la SIP. “La Fundación Gabo ha contribuido a mantener viva una conversación permanente sobre la ética, la calidad, la innovación y el futuro de nuestro oficio”, destacó Jornet.Al agradecer la distinción, Abello reafirmó su compromiso con la continuidad de la institución y con el legado del escritor colombiano. “Creo profundamente en la vigencia de la misión que Gabo nos confió y en la necesidad de proyectarla hacia el futuro”, sostuvo. El premio reconoce una trayectoria que incluye talleres, becas, seminarios, festivales y otras iniciativas que han acompañado a miles d
Fuente: La Nación