Si bien, por factores estacionales, los precios del trigo argentino están mostrando una tendencia bajista a medida que se acerca el período de la cosecha en la región pampeana, una vez finalizada esa instancia el panorama regional plantea un gran potencial alcista.
Esta semana se realizó el tradicional congreso de Abitrigo en Rio de Janeiro y allí se expuso sin filtro la dramática situación presente en el sector molinero brasileño.
Tito Marquetti Martinho, director de Originación y Comercialización de Trigo en la filial local de Bunge Alimentos, estimó que Brasil podría importar entre 9,5 y 10 millones de toneladas de trigo el próximo año.
Está todo listo para una «masacre» de precios del trigo en plena cosecha (mercado no apto para operar al descubierto)
“La combinación de un menor volumen de producción interna y una peor calidad del cereal aumenta la dependencia del mercado exterior, lo que pondrá a prueba la capacidad portuaria brasileña”, señaló.
Con el bloqueo logístico presente en el mar Negro y valores muy elevados de trigo estadounidense y canadiense, la Argentina se perfila como el proveedor natural de trigo pan, aunque la disponibilidad de mercadería con aptitud para panificación dependerá de la evolución climática.
Por su parte, Elcio Bento, consultor especialista en el mercado del trigo, proyectó una producción brasileña de trigo de apenas 5,12 millones de toneladas, un volumen suficiente para cubrir cerca del 36% del consumo brasileño. Para equilibrar la oferta y la demanda, la estimación de importación es de 9,65 millones de toneladas.
Gran noticia para productores de trigo con paciencia: Molinos brasileños tendrán que importar un volumen récord y rezan para que la Argentina logre obtener buena calidad
“La disponibilidad de trigo de mejor calidad también es motivo de preocupación. En San Paulo se estima que solo entre 70.000 y 80.000 toneladas de la producción corresponden a trigo tipo 1 (con calacidad para panificación). En Paraná, donde cerca del 70% de la cosecha ya se había realizado al momento del análisis (de calidad), el volumen de trigo tipo 1 se estimó entre 500.000 y 600.000 toneladas”, advirtió.
En ese marco, Elcio dijo que el estado de Paraná, que en circunstancias normales abastece de trigo pan a otras regiones del país, ahora tendrá que importar 1,85 millones de toneladas para poder atender la necesidades locales. En Rio Grande do Sul, el otro gran productor de trigo brasileño, la cosecha está recién comenzando.
Con precios internos que están en línea con la paridad de importación, la capacidad de recibir el cereal del exterior y de procesar materias primas nacionales con características distintas se convierte en un factor clave para la competitividad de la industria.
“La logística favorecerá a los molinos bien posicionados y preparados para recibir trigo importado. Por otro lado, la molienda de trigos nacionales con calidad heterogénea exigirá una mayor eficiencia”, resumió el consultor.
Agro & Campo
Sentate arriba del trigo a esperar tranquilo: Proyectan que Brasil podría llegar a importar hasta 10 millones de toneladas del cereal
Fuente: Bichos de Campo