Economía
La industria frigorífica anticipa menores precios para la hacienda que no cumpla con la exigencia europea sobre deforestación
Los frigoríficos exportadores comenzaron a definir condiciones de compra y diferencias de precios para la hacienda que no pueda acreditar el cumplimiento de la nueva reglamentación europea sobre deforestación, que entrará en vigor en enero próximo. Actualmente, persisten los cuestionamientos de productores a la adhesión a Visec Carne, una plataforma privada de trazabilidad y validación de información de la cadena ganadera argentina. En la industria advierten que los animales que no reúnan los requisitos deberán destinarse al consumo interno o a otros mercados, con valores inferiores. Frigoríficos consultados por LA NACION describieron sus decisiones en esta materia: uno señaló una diferencia de $600 por kilo entre las categorías comerciales que utiliza como referencia y otro estimó inicialmente una brecha de unos $300. Desde la industria exportadora mencionaron que se habla de una posible pérdida de valor del 10% para el novillo que quede fuera del circuito europeo.Según explicaron los frigoríficos, la medida comenzó a tomarse porque entre las compras de hacienda, la faena, la preparación de los cortes y el viaje en barco, la carne tarda varias semanas en llegar a Europa. Por eso, la hacienda que compren en noviembre puede abastecer los embarques que ingresen en enero, cuando ya deberán cumplir con las nuevas exigencias. El Reglamento (UE) 2023/1115, conocido como EUDR, comenzará a aplicarse el 30 de diciembre de 2026 para los operadores grandes y medianos y exigirá acreditar que la carne provenga de tierras libres de deforestación antes del 31 de diciembre de 2020 y haya sido producida conforme a las leyes del país de origen.Golpe en Chicago: la soja se desploma y toca su valor más bajo en dos meses tras las elecciones en Brasil y un dato de Estados Unidos“En la primera decena del mes de noviembre tienen que empezar a comprar hacienda que esté libre de deforestación, porque es la hacienda que, con la faena, la producción y el viaje, va a ingresar ya a partir del primero de enero a Europa”, señaló una fuente de la exportación.Según explicaron, la preparación a esta toma de decisiones incluyó cuatro reuniones con 67 importadores y brokers europeos para aclarar las condiciones de los próximos envíos, que surgió en la SIAL de París. También hubo encuentros con autoridades europeas para abordar la exigencia ambiental y otros asuntos de la agenda comercial, como los requisitos vinculados con antibióticos.Aclararon que el reglamento europeo no obliga a utilizar Visec en particular. “Visec no es obligatorio; acá lo que hay que cumplir es el Reglamento 1115”, afirmaron. Y añadieron: “El productor que no cumpla el Reglamento 1115, el novillo de ese productor, no va a poder ingresar a la Unión Europea. Irá a otro mercado, a mercados alternativos, pero a la Unión Europea no”.Entre las otras herramientas disponibles, la fuente mencionó Santa Fe Produce Sustentable (SFPS), una plataforma pública, gratuita y digital del gobierno provincial que permite acreditar que los establecimientos están libres de deforestación. Visec Carne es una herramienta para reunir y gestionar la información que necesita el importador europeo para cumplir con la debida diligencia. No es una entidad certificadora ni emite un sello de aprobación, según indica la propia plataforma. La diferencia entre una obligación legal y una condición comercial atraviesa las decisiones de compra. Uno de los frigoríficos consultados indicó que, desde la próxima semana, considerará riesgoso adquirir para Europa animales que no cuenten con la información requerida mediante Reglamento 1115. La empresa calculó aproximadamente cuatro semanas de navegación, una o dos semanas como mínimo de coordinación previa y otra de despacho en el puerto de destino. Con esos plazos, un retraso puede hacer que una carga ingrese cuando las nuevas exigencias ya sean aplicables.“No se descuenta, simplemente sin Visec no se compra para UE porque no puede ingresar”, explicaron desde esa compañía al describir el criterio comercial. Según precisaron, la decisión busca cubrirse ante un eventual rechazo del producto.Para ese frigorífico, el efecto sobre el precio responde a un cambio de destino. Como referencia de sus operaciones, ubicó al novillo Hilton/Europa en $8100 por kilo y al de consumo en $7500. “Significa que cae en otra categoría”, señalaron. También aclararon que pasar de Hilton a un negocio europeo fuera de esa cuota no resuelve el problema: la exigencia ambiental corresponde al acceso al mercado y no exclusivamente al contingente arancelario. “No puede ir a Europa, por más que tenga caravana”, insistieron desde la empresa. La identificación del animal no reemplaza la acreditación de las condiciones requeridas por el EUDR.En otro frigorífico consultado plantearon otra diferencia inicial de precios. Según indicaron, comenzarían a aplicar ese criterio a fines de noviembre para las producciones que lleguen a la Unión Europea en enero. “Vamos a poner un precio para lo que cumpla con los requisitos de deforestación, que va a ser el mismo precio de siempre”, explicaron. Para los animales que no reúnan esas condiciones, estimaron un valor de “alrededor de 300 pesos por kilo menos”.La empresa lo ejemplificó con una referencia de $8000 para Hilton y de $7700 para la hacienda que deba orientarse a otros destinos. Calculó que la pérdida podría ser aún más, pero en principio “saldríamos con algo menos para no dañar tanto al productor”.En rigor, según mencionaron, las cifras corresponden a las referencias y decisiones de cada compañía. Desde la industria exportadora mencionaron que se habla de una posible pérdida de valor del 10% para el novillo que quede fuera del circuito europeo. En la industria aclararon que no se prevé un incentivo económico específico para los productores, dado que es una condición para conservar el negocio europeo.Consultados sobre esos reparos de los productores, desde la industria defendieron el funcionamiento de Visec: “Es mentira que Visec le pide datos que referencian la situación económica o patrimonial del productor”. Dicen que la documentación de la plataforma detalla que utiliza CUIT, razón social, Renspa, georreferenciación de establecimientos y movimientos de hacienda, entre otros elementos. También señala que no solicita precios, márgenes ni contratos comerciales y que aplica restricciones de acceso y protección de datos personales. La inscripción sigue siendo gratuita, aunque el análisis individual de los polígonos puede tener costo para quienes no ingresaron al procesamiento sectorial financiado.En la industria cuestionaron la propuesta de reemplazar ese destino por otros compradores. “No podés abandonar un mercado fidelizado de hace 40 años”, afirmaron. En ese sentido, citaron valores de hasta US$24.000 por tonelada para la cuota Hilton y defendieron la importancia de preservar un mercado al que destinan cortes de alto valor.
Fuente: La Nación