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El partido de Netanyahu fue el más votado según los boca de urna, pero sin mayoría para formar gobierno en Israel
JERUSALÉN.– Las elecciones de Israel terminaron este martes sin un ganador claro, según los sondeos a boca de urna, y abrieron un escenario de complejas negociaciones para formar gobierno.El Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu se perfilaba como el partido más votado en las elecciones de Israel, pero su coalición no alcanzaría la mayoría necesaria para formar gobierno, según el sondeo a boca de urna de Canal 12, difundido tras el cierre de la votación.La proyección otorgaba 50 bancas al oficialismo y 52 al bloque opositor encabezado por el centrista Gadi Eisenkot, ambos por debajo de los 61 escaños necesarios en la Knesset, el Parlamento de 120 miembros.Las primeras proyecciones desataron festejos en la sede de Yashar, en Tel Aviv, donde los seguidores de Eisenkot celebraron la ventaja del bloque opositor, aunque los números no le aseguraban una mayoría. Entre banderas israelíes y del partido, los simpatizantes corearon “Bibi, andate a casa” y “¿Quién viene? ¡El próximo primer ministro!”, informó The Times of Israel.El Likud obtendría 24 bancas, frente a las 22 de Yashar, la fuerza de Eisenkot, según los boca de urna. Los partidos de mayoría árabe sumarían otros 18 escaños: 11 para la Lista Conjunta y siete para Ra’am. Ese reparto dejaba a ambos bloques sin un camino claro hacia la formación de gobierno y anticipaba complejas negociaciones, a la espera de los resultados oficiales.A dos horas del cierre de las urnas, la participación alcanzó el 74,3% del padrón, frente al 66,3% registrado a la misma hora en las elecciones de 2022, según el Comité Electoral Central. La cifra ya superaba la concurrencia total de aquellos comicios, mientras los dirigentes del oficialismo y la oposición redoblaban sus llamados a votar en el tramo final de la jornada.Durante el día, Netanyahu denunció que “tres altos funcionarios” de un partido de mayoría árabe “están tratando de robar las elecciones”. El primer ministro utilizó el episodio para llamar a sus seguidores a votar en masa.Según Netanyahu, los tres fueron detenidos en el sur del país con sobres llenos de dinero. Las autoridades electorales precisaron que los arrestos se produjeron cerca de los domicilios de los implicados, que “aún no habían llegado a los centros de votación”, y que se trata de un “caso aislado” bajo investigación. La policía lo describió como un intento de soborno electoral.En su primera declaración pública del día, Netanyahu compartió en X un artículo sobre el episodio y llamó a sus seguidores a movilizarse: “Votantes de derechas, queridos votantes del Likud, ante los intentos de socavar la integridad de las elecciones, debemos salir a votar en masa”. Los críticos del primer ministro sostienen que podría intentar sembrar dudas sobre la integridad del proceso, algo que su oficina desmiente.A diferencia de lo que sucede en la Argentina, en Israel no existe la veda electoral, por lo que los candidatos estuvieron toda la jornada convocando a los votantes para que se acerquen a las urnas. Las urnas cerraron a las 22 (hora local) y las principales cadenas de televisión difundieron sus sondeos a boca de urna inmediatamente después.Los resultados oficiales podrían tardar días.Los partidos Likud, Shas y Amcha Yisrael habían solicitado extender el horario de votación, ante una participación inferior a la media nacional en algunas de las principales ciudades y localidades que respaldaron ampliamente a Netanyahu en 2022. El Comité Electoral Central rechazó el pedido, aunque aclaró que quienes estuvieran en la fila a la hora del cierre podrían emitir su voto.Para muchos israelíes, la elección tiene una importancia decisiva y es vista por muchos como un referéndum sobre los casi 17 años ininterrumpidos del gobierno de Netanyahu, que dejó a los israelíes divididos en diversos temas, incluso antes del ataque más mortífero de su historia. La votación representa la lucha por el carácter del Estado, enfrentando a Netanyahu y sus aliados ultranacionalistas y religiosos contra quienes buscan preservar sus cimientos liberales y seculares.Decenas de miles de expatriados regresaron al país solo para votar. “Siento que este es el momento decisivo. Es ahora o nunca; de lo contrario, el país realmente ya no sobrevivirá”, dijo Eilana Zisblit, que volvió por primera vez a Israel tras casi 30 años en Canadá. “El país va en una dirección muy, muy mala. Tanto para los judíos y los árabes que viven aquí, como para los judíos que viven en el extranjero”, agregó la mujer de 55 años, quien votó por el bloque de Eisenkot.Zipporah Bennett, jubilada de 85 años, afirmó que apoya a Netanyahu “porque tiene la experiencia de conducir al país por momentos difíciles”.Contienda reñidaUna vez conocidos los resultados definitivos, el presidente Isaac Herzog deberá consultar a los representantes de todos los partidos que ingresen en la Knesset y encargar la formación de gobierno a quien considere con mayores posibilidades de lograrlo. El reparto que anticipaban los sondeos abría la perspectiva de semanas o meses de negociaciones, e incluso de una eventual nueva elección. Si ninguno logra formar gobierno, Netanyahu podría continuar como primer ministro en funciones hasta nuevos comicios.Los partidos de mayoría árabe, que representan alrededor del 20% de la población, podrían ser clave. Mansour Abbas, jefe del partido islamista Ra’am, afirmó al votar: “Nuestro voto cambiará el gobierno” y dijo esperar una participación superior al 70% en esas comunidades. Tras votar, Netanyahu aseguró que esos partidos reciben un apoyo “verdaderamente masivo”. El ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben-Gvir, advirtió que, si la coalición oficialista pierde, “será el gobierno de Mansour Abbas”. Eisenkot ha descartado aliarse con estas formaciones, aunque algunos analistas prevén que podrían respaldar un gobierno en minoría para forzar la salida de Netanyahu.Netanyahu, de 77 años y 19 como primer ministro, centró su campaña en la seguridad, en los golpes asestados a Hamas y Hezbollah y en su estrecha relación con el presidente estadounidense, Donald Trump. Prometió “terminar el trabajo” en Irán. Está sometido a un juicio por corrupción.Eisenkot, de 66 años y exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, apostó por una campaña de tono más sobrio, centrada en la necesidad de superar la polarización política y reconstruir la cohesión social tras los ataques del 7 de octubre de 2023.Eisenkot empezó el día visitando comunidades atacadas el 7 de octubre. “Si alguien en el gobierno tuviera un ápice de responsabilidad, empezaría la mañana aquí” en las comunidades cerca de Gaza, dijo.De pie entre una multitud que lo vitoreaba, Eisenkot instó a todos los israelíes a votar para deshacerse del “peor gobierno que Israel ha conocido”. Señaló que la victoria no estaba asegurada y añadió que “estamos quizá en el día más crítico desde la fundación del estado”.Su principal consigna fue “volver a unir a todos los israelíes”. Su bloque reúne a distintas figuras de la oposición, entre ellas los exprimeros ministros Naftali Bennett y Yair Lapid, el dirigente nacionalista Avigdor Liberman y el exgeneral Yair Golan. Entre sus principales propuestas figura la creación de una comisión de investigación estatal independiente para esclarecer las fallas políticas, militares y de inteligencia que permitieron el ataque de Hamas, una iniciativa a la que el gobierno de Benjamin Netanyahu se ha resistido. En materia de seguridad, plantea desmantelar tanto la capacidad militar como la estructura de gobierno del grupo islamista en la Franja de Gaza en un plazo de 18 meses.Otros incidentesEn Tel Aviv, la policía detuvo a un hombre armado con un cuchillo que se acercó de forma amenazante al líder de izquierda Yair Golan. “La incitación y la violencia no nos intimidarán”, dijo Golan, quien cargó contra la “máquina de veneno” del primer ministro.El partido Yashar, de Eisenkot, presentó una queja urgente por nueve incidentes en los que faltaban boletas, estaban dañadas o habían sido volteadas en las cabinas, y habló de un posible intento de sabotaje “sistemático y deliberado”. No obstante, el director general interino del comité electoral, Dean Livne, indicó que los reportes de irregularidades fueron muy inferiores a los de elecciones anteriores.Los comicios se celebran en un contexto de creciente aislamiento internacional de Israel por su campaña en Gaza, que según las autoridades sanitarias dejó más de 74.000 palestinos muertos, y por la expansión de asentamientos y la violencia de colonos en Cisjordania. Unos 330.000 jóvenes votan por primera vez. En Tel Aviv, familiares de víctimas del 7 de octubre, en el que murieron 1200 personas y 251 fueron secuestradas, guardaron un minuto de silencio.Agencias AFP, ANSA y Reuters
Fuente: La Nación