Economía
Conflicto: paro en un frigorífico que tiene una deuda bancaria de $46.000 millones y más de $25.000 millones en cheques rechazados
La crisis financiera y laboral de Ecocarnes SA, el frigorífico conocido anteriormente como Cocarsa, se profundizó en las últimas semanas y desembocó en la paralización total de su planta de San Fernando. Este lunes, el establecimiento dejó de faenar y los pocos animales que permanecían en las instalaciones, ubicadas sobre la ruta 202, a la altura del kilómetro 55, fueron trasladados a otros frigoríficos.El conflicto se desató por el pago incompleto de los salarios y se sumó a los problemas que, según los trabajadores, la empresa arrastra desde hace tiempo con los aportes previsionales y las contribuciones destinadas a la cobertura de salud. Tras varias audiencias sin acuerdo, el jueves pasado los empleados iniciaron una medida de fuerza luego de recibir menos dinero del que les correspondía por la última quincena.Empresarios que compraron Mercedes-Benz en la Argentina se quedaron con 8652 hectáreas en La PampaLa dimensión financiera del problema también aparece en los registros consultados por LA NACION. A la fecha, Ecocarnes acumula un endeudamiento con el sistema financiero de $45.746 millones y compromisos mensuales bancarios por $1566 millones. Pero el panorama se agrava con los 983 cheques rechazados por falta de fondos que tiene el frigorífico, por un monto total de $25.214 millones.El detalle de los cheques muestra que el problema se concentró en los últimos dos meses relevados. En septiembre pasado se rechazaron 580 documentos por $12.758 millones, mientras que en octubre —con información actualizada hasta hoy— se registraron otros 403 por $12.456 millones. AmCham pidió adherir a un tratado internacional por semillas y alertó sobre el posible impacto de incumplir un acuerdo con Estados UnidosEn paralelo, los registros de aportes y contribuciones patronales muestran pagos parciales e incumplimientos en determinados períodos. La información disponible indica que los aportes de la seguridad social se abonaron parcialmente entre marzo y julio de 2026. En agosto, también figuraban como impagos los aportes de obra social y las contribuciones patronales destinadas a ese sistema.En esa línea, las contribuciones patronales para la obra social se pagaron parcialmente entre febrero y julio. En septiembre de 2026, en cambio, los tres conceptos —seguridad social, aportes de obra social y contribuciones patronales de obra social— figuraban como pagados.En este escenario, los trabajadores reclaman el pago completo de los salarios adeudados. Por redes sociales, la Federación de Sindicatos de Trabajadores de la Carne y Afines de la República Argentina (Fesitcara) mostró su acompañamiento al reclamo de los trabajadores “que mantienen el paro ante el pago incompleto de la quincena”.Informó que la empresa había depositado $850.000 por empleado, pero sostuvo que ese pago no alcanzó para cancelar la totalidad de los haberes. La organización rechazó, además, la propuesta de completar los salarios en cuotas.“Los trabajadores necesitan cobrar lo que les corresponde para afrontar los gastos de sus hogares. Este conflicto se suma a los incumplimientos en los aportes destinados a la cobertura de salud, una situación que nuestros compañeros vienen soportando desde hace tiempo y que se volvió insostenible cuando también comenzaron a faltar sus salarios”, remarcaron en X. Enfatizaron que, si bien el frigorífico presentó un concurso de acreedores y solicitó un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), cuyo tratamiento se encuentra en curso ante las autoridades nacionales, eso “no debe afectar el salario de los compañeros”. Gabriel Vallejos, secretario general del gremio, describió a LA NACION el escenario que atraviesan los empleados. “Viene embromado. Mantuvimos audiencias de Nación, pero no se llegó a ningún acuerdo”, dijo. Según explicó, la empresa había planteado continuar con la faena y reducir entre un 10% y un 15% las horas garantizadas contempladas en el convenio laboral.Vallejos sostuvo que la planta quedó completamente paralizada desde el lunes, después de que algunos sectores continuaran trabajando hasta el jueves y el viernes de la semana anterior. La salida de los animales hacia otros establecimientos se decidió, según indicó, porque corrían riesgo de permanecer en las instalaciones sin actividad.Según dijo, son casi 600 empleados y la capacidad de Ecocarnes es de entre 800 y 900 cabezas diarias. Sin embargo, precisó que durante el último mes la faena había caído a unas 300 cabezas por día, nivel que se mantuvo hasta el miércoles pasado, antes de la interrupción total de las operaciones.El dirigente explicó que los montos adeudados no son iguales para todos los trabajadores. Según su estimación, a algunos les faltaba cobrar alrededor de $100.000, mientras que en otros casos la deuda alcanzaba los $500.000, con un promedio de unos $300.000 por empleado. Indicó que la protesta se desarrolla en el acceso a la planta, aunque una orden judicial dispuso que no se bloqueara el ingreso. Mientras tanto, la empresa ya presentó un concurso de acreedores y solicitó un procedimiento preventivo de crisis (PPC), cuyo tratamiento continúa ante las autoridades nacionales.La planta perteneció a Compañía de Carniceros Sociedad Anónima (Cocarsa), que quebró, y luego continuó operando bajo el nombre de Ecocarnes. La firma integra el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC) y exporta a cerca de 30 países.Para el ciclo 2026/27, Ecocarnes recibió una asignación de Cuota Hilton, vigente hasta el 30 de junio de 2027. La paralización de la faena genera incertidumbre sobre la continuidad operativa de la planta y el cumplimiento de sus compromisos comerciales y laborales.LA NACION contactó a Ernesto Bugallo, quien está al frente de Ecocarnes, para conocer la posición de la empresa sobre la situación del frigorífico, pero hasta el momento no obtuvo respuesta.
Fuente: La Nación