San Cayetano, en vivo: oraciones, imágenes y el minuto a minuto de la marcha de hoy, 7 de agosto

El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, se dirigió a los fieles en la festividad de San Cayetano, que cada año encuentra más demandas sociales que religiosas. Fue el tercer llamado de atención con fuerte repercusión social del arzobispo porteño en menos de tres meses, tras los mensajes de los tedeum del 25 de Mayo y del 9 de Julio en la Catedral metropolitana, cuando delante del presidente Javier Milei pidió decir “basta a arengar la división y la polarización” y fustigó severamente “las cuevas de corrupción”.La Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) publicó un comunicado donde reafirmó la vocación empresarial como un servicio a la sociedad y fijó su postura sobre los desafíos del sector productivo.En la entidad señalaron que el testimonio de San Cayetano es una “inspiración para quienes vivimos la vocación empresarial como un servicio”, y rescataron el mensaje enviado por el papa León XIV, quien visitará la Argentina en noviembre, a la Unión Industrial Argentina (UIA).Misas, bendiciones y peregrinacionUna pintura descarnada sobre los obstáculos que encuentran los sectores más vulnerables y excluidos trazó el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, en la festividad de San Cayetano, que cada año encuentra más demandas sociales que religiosas.Fue el tercer llamado de atención con fuerte repercusión social del arzobispo porteño en menos de tres meses, tras los mensajes de los tedeum del 25 de Mayo y del 9 de Julio en la Catedral metropolitana, cuando delante del presidente Javier Milei pidió decir “basta a arengar la división y la polarización” y fustigó severamente “las cuevas de corrupción”.Las iglesias y los templos cumplen hoy un rol que va más allá de la práctica religiosa. Hoy, muchos argentinos recurren a estos espacios no solo para rezar o encontrar contención emocional, sino también en búsqueda de asistencia material.Así lo muestra el tercer Barómetro de las Religiones y las Creencias en Argentina, elaborado por el Observatorio de las Creencias en Argentina (OCREAR) del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires. El estudio reveló que el 35,5% de la población acudió durante el último año a una institución religiosa. Entre quienes lo hicieron, el 16% buscó asistencia económica, alimentaria o laboral.Este viernes el líder de Camioneros, Pablo Moyano, rompió el silencio con una particular respuesta al ser consultado sobre el escándalo que involucró a su hermano Facundo, imputado por los delitos de lesiones leves y privación ilegal de la libertad y lesiones leves en el contexto de violencia de género.“Que lo defina la Justicia. Yo no tengo nada que ver”, se limitó a decir primero ante la consulta de los periodistas. Luego, agregó: “Encima mi pibe se llama Facundo Moyano, yo todos los días hablo con mi hijo Facundo Moyano”. Tras eso, se retiró.El sindicalista dio el presente en la marcha por San Cayetano convocada también en el centro porteño -además de en Liniers- y aprovechó para manifestarse en contra de la media sanción de la ley de propiedad privada que aprobó el Senado.Cada 7 de agosto, miles de fieles se acercan a iglesias y santuarios para conmemorar el Día de San Cayetano, el patrono del pan y el trabajo. Durante este día, le rezan para pedir empleo, estabilidad laboral, prosperidad económica y la protección.La fecha recuerda a San Cayetano de Thiene, reconocido por su compromiso con los pobres y los enfermos, quien fue beatificado por el papa Urbano VIII y canonizado en 1671 por el papa Clemente X.En la Argentina, el Santuario de San Cayetano está ubicado en la calle Cuzco 150, en Liniers. En esta fecha, abre sus puertas para honrar a este santo.Misas, bendiciones y peregrinacionEl arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, encabezó hoy la misa por el día de San Cayetano con una homilía en la que dijo que “la libertad económica no puede ser absoluta” y pidió ser “empáticos con los más necesitados”.“San Cayetano, aquí tienes a tu pueblo, que no quiere resignarse a que el trabajo sea una mercancía y que haya que tener dos o más empleos para llegar a fin de mes, o caer en la trampa de los créditos que endeudan y asfixian a muchísimas familias”, dijo García Cuerva. Habló también del sufrimiento por los aumentos, del “sueldo que no alcanza” y de los “hermanos que revuelven la basura para comer”.Pasadas las 12 horas, las entidades que convocan a la marcha de San Cayetano ya se encuentran en las calles. Entre ellas, figuran la UTEP (Unión de Trabajadores de la Economía Popular), la CGT (Confederación General del Trabajo), la CTA, organismos de Derechos Humanos, Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.Tomás Brites, de 42 años, electricista, aseguró que trabaja de manera constante, pero que cada vez le cuesta más llegar a fin de mes. “No puedo decir que me falta un plato de comida porque no sería verdad, pero llego justo. Muy justo. Y cada vez cuesta más”, sostuvo ante LA NACION.El trabajador mencionó el aumento de los gastos cotidianos y la incertidumbre laboral, aunque remarcó que su presencia en San Cayetano va más allá de la situación económica. “Yo vine a pedir paz, salud y trabajo. Para mi familia y para la Argentina”, afirmó.Cuando comenzó la misa, la multitud ya rodeaba el lugar de celebración. Entre espigas, panes e imágenes religiosas, una palabra se repetía en distintos testimonios y pedidos: trabajo.Tras la misa que presidió el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, alrededor de las 8 de la mañana, comienza la misa central que se transmitirá en vivo por el canal oficial de YouTube.No todos los que se acercan al santuario llegan con un pedido personal. Laura Valdés, de 24 años, empleada administrativa y vecina de Flores, contó que mantiene una tradición familiar y que este año decidió acercarse principalmente para agradecer.“Tengo trabajo y sé que hoy poder decir eso no es poca cosa. Por eso vengo a agradecer”, señaló a LA NACION. Su oración, explicó, está enfocada tanto en su familia como en quienes atraviesan dificultades.“Cuando venís acá ves personas que están atravesando situaciones mucho más difíciles que la tuya y te cambia un poco la perspectiva. Yo agradezco lo que tengo y pido poder conservarlo, pero también que los demás tengan su oportunidad”, afirmó.Petrona Zeballo tiene 40 años, es ama de casa y espera desde las 4.30. Nunca antes había venido un 7 de agosto. Esta vez tuvo un motivo concreto: su marido está desempleado y en su casa hay cuatro hijos. “Tengo cuatro hijos y mi marido está sin trabajo. Es la primera vez que vengo. Quiero que San Cayetano me escuche, que escuche a los que tenemos hambre”, cuenta a LA NACION.Trabajo, comida y salud son pedidos que se repiten en las conversaciones. Sobre una estructura levantada frente al santuario, una imagen del santo aparece rodeada de flores. Por encima, una bandera celeste lleva el lema elegido para este año: “San Cayetano, aquí tienes a tu pueblo”. Debajo de esas palabras, ese pueblo llega desde distintos puntos del país.El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, asistió este viernes a la misa por San Cayetano en el barrio porteño de Liniers y se refirió a la sesión del Senado en la que el oficialismo consiguió media sanción del proyecto de propiedad privada (sin el polémico capítulo de extranjerización de tierras). Además, apuntó contra el presidente Javier Milei por el nivel de los salarios y aseguró que “con tres clics” el Gobierno puede endeudar el país.Kicillof: "Los salarios no alcanzan"Al ser abordado por la prensa, el mandatario bonaerense condenó el operativo policial en el Congreso durante las protestas de distintas organizaciones para manifestarse contra el proyecto libertario. “Es lamentable la represión policial. Es un acto político que hacen, pegarle a la gente, tirarle gases. Ayer fue una movilización convocada desde muchísimos sectores. Quisieron desvirtuarla y convertirla en un hecho de violencia”, marcó.Mientras algunos levantaban sus herramientas para recibir la bendición, García Cuerva señaló a los trabajadores como “un signo de esperanza” y destacó que habían llegado hasta Liniers “con sus manos, con su corazón”, con la intención de reconstruir la vida de sus familias y también la del país. “Dios hoy está diciendo: ‘Viene por ahí’. Viene por ahí porque siguen creyendo en el trabajo, porque siguen apostando por un futuro mejor”, sostuvo.Miles de fieles llegan a San Cayetano con un pedido que se repite: trabajoEl arzobispo también recordó al papa Francisco y su llamado a la “cultura del encuentro”, a construir una sociedad en la que “nadie es descartable” y “nadie es desechable”. Luego mencionó la próxima visita de León XIV y vinculó su mensaje con otro de los pedidos de la jornada: la paz. “San Cayetano, te pedimos por más y mejor trabajo, te pedimos por el pan para todas las familias y te pedimos por la paz en nuestro corazón”, expresó.Finalmente llegó la bendición. Frente a una multitud que alzaba los elementos con los que se gana la vida, García Cuerva pronunció: “Bendice, Señor, estas manos. Bendice, Señor, estas herramientas. Bendice, Señor, a todos estos trabajadores que hoy se acercan”. Poco después comenzaría la misa.Antes de la misa, la actividad se concentró alrededor de la tradicional bendición de las herramientas. Entre los presentes estuvieron Axel Kicillof, Juan Grabois, Leonardo Grosso y otros dirigentes políticos, sociales y sindicales, que se mezclaron entre los fieles y trabajadores que habían llegado con panes, espigas, imágenes de San Cayetano y elementos de sus oficios.Frente a ellos, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, puso el trabajo en el centro de su mensaje. “Seguimos creyendo que el trabajo nos reconstruye como personas, que el trabajo nos hace protagonistas de nuestra propia vida”, dijo antes de pedirle a San Cayetano “más y mejor trabajo” y fuerzas para “seguir adelante y no bajar los brazos”.García Cuerva en su llegada a San Caye

Fuente: La Nación