Pese a la queja de China, el Gobierno no evalúa sanciones a Carreira ni un pedido de disculpas por acusar al PC de la tragedia de Nepal

El malestar con el director de comunicación digital del Gobierno, Juan Pablo Carreira, era palpable en las últimas horas, luego de que se confirmara que China presentó una queja formal a nivel diplomático. Sin embargo, en la Casa Rosada no hablaban de sanciones para el joven funcionario que atribuyó al PC chino la tragedia de Nepal. Tampoco evaluaban un pedido de disculpas.Esa presentación formal ocurrió luego de que Pekín ya hubiera hecho saber públicamente, a través de un comunicado, el malestar con el funcionario que vinculó la acción del gobierno de Xi Jinping con el reciente desastre humanitario en Nepal, en el que se registran más de 1200 muertos y 5000 desaparecidos.Sin embargo, pese a ese malestar, y según pudo reconstruir LA NACION, al menos de momento no se espera una disculpa pública por el tema, como tampoco una sanción hacia el funcionario, que en el organigrama está bajo la órbita del vocero presidencial Adrián Ravier pero que, en términos políticos, es un alfil de Santiago Caputo, asesor directo del presidente Javier Milei. “Es un tema que ni existe”, relativizaron cerca de Carreira, conocido en las redes como Juan Doe, y aludieron a que el comentario sobre la tragedia “no fue hecho en una cuenta oficial”, sino precisamente desde “una cuenta con pseudónimo”. Una empresa estatal china estaba construyendo una mega-instalación hidroeléctrica junto a un glaciar en la frontera con Nepal y los típicos fallos de la organización estatal de la actividad industrial llevaron al mayor colapso de una construcción civil que se tenga registro.… pic.twitter.com/BQFpYcdv3U— Juan Doe (@jdoedoe101101) August 30, 2026En otras terminales del Gobierno preferían bajarle el tono a la queja diplomática de China, que se hizo de manera formal, pero admitían que era las apreciaciones de Carreira eran algo “evitable” y que generaron “un ruido completamente innecesario”. Un alto funcionario fue tajante: “Yo no lo hubiera hecho”, dijo. Las miradas sobre Carreira y su futuro, así como un eventual pedido de disculpas públicas, que este jueves nadie veía muy posible, apuntaban al vocero Ravier. “La dirección de Carreira depende directamente de él”, apuntaban distintas fuentes del oficialismo. Ravier no cosecha adeptos en la función libertaria.LA NACION consultó con Ravier y a su círculo cercano de colaboradores, pero al cierre de esta nota no obtuvo una respuesta oficial. Tampoco desde el Palacio San Martín, sede de la Cancillería argentina que, al menos por el momento, optó por el silencio en medio del ruido que se generó en los últimos días.El martes, en conferencia de prensa, Ravier dijo desconocer la situación: “Nosotros damos respuesta en relación a nuestras cuentas oficiales, la de Vocería y la Oficina del Presidente, y nada más. No hay ningún funcionario que haya hecho alguna afirmación al respecto. Es una tragedia lo de Nepal. El Gobierno no se pronunció negativamente para nada”, aseguró.La aclaración de Ravier tuvo lugar cuando ya era público el malestar de China por el tuit de Carreira. “Se suma a los mayores desastres humanitarios que generó la gestión del Partido Comunista de la actividad industrial en la historia, como Chernobyl, el Mar Aral, el Gran Salto Adelante y el Holodomor. Y esto no es algo de hace 20 años, esto ocurrió esta misma semana. El comunismo mata. El Partido Comunista vestido de ‘empresario’ mata”, escribió el funcionario.Mantiene el posteoCarreira, por su parte, no solo es el responsable de comunicación digital del gobierno, también tiene a su cargo la Oficina de Respuesta Oficial (ORO) desde la que busca “desmentir” información periodística. A tres días de la publicación con la grave acusación contra el gobierno chino, este jueves Carreira mantiene el posteo en su cuenta, en la que tiene más de 200 mil seguidores. “Tuiteó como tuitero y no como funcionario público que es”, resumió una de las voces consultadas, para explicar lo sucedido. Desde la embajada china pidieron a Doe “que cambie de actitud de inmediato, ponga fin a las especulaciones mal intencionadas carentes de fundamento y deje de politizar o instrumentalizar las catástrofes naturales, con vistas a evitar daños a las relaciones y las cooperaciones sino-argentinas”.

Fuente: La Nación